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sábado, septiembre 26, 2026
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“La noche de los buzones blancos” o la restauración poética del pasado

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“Los hitos” se ubican en la línea de recreación de la historia nacional. La acción central de esta destacada historia es el asesinato del presidente José Góngora y Carrasco, víctima de una conspiración política que, tras varios intentos fallidos, consuma su propósito cuando su cochero Tapia Luzbel lo traiciona.

En realidad, Peix recrea, con original poesía de la imaginación, la muerte de Ramón Cáceres, presidente de la República de 1906 a 1911, asesinado a tiros mientras viajaba en auto, el 19 de noviembre de 1911. Mon Cáceres (como se le conocía) había liderado la conspiración que acabó con la vida del dictador Ulises Heureaux (Lilís), en Moca, el 26 de julio de 1899.

Si hay algo que destacar en “Los hitos” es la recreación del convulsionado mundo político de aquella época: la victoria presidencial, las luchas entre facciones -en la ficción Lilís Cienfuegos y Don Pepe Góngora; en la historia real Lilís y Mon Cáceres-, la rebelión del guerrillero Rosendo Huortado, un personaje de otra historia, que lucha entre cerros y quebradas contra la represión y los crímenes del gobierno de Góngora y Carrasco. Los sentimientos acumulados de ira y odio de los hombres de Barrancas y Montelirio se desatarán contra el general Góngora y su ayudante de campo, el coronel Nazareno.

La técnica de la intervención de múltiples voces añade sonido rítmico al cuento:

«¿Quién era yo entonces? Dime, Remigia, consuelo y refugio de todas mis preocupaciones, en qué estanque lleno de estrellas me encontraste, mi noviacita del pueblo, mi noviacita de besos limpios y apretados, te diré que estabas herida y asustada, tendida entre llagas y lágrimas en un pantano oscuro de Montelirio…» (p. 125)

En la misma línea de “Los Hitos” se encuentra “La venganza de un fantasma de verano”, otra de las historias que aborda hechos históricos. Allí se relatan los hechos ocurridos en la capital cuando Monseñor decidió trasladar las antiguas piedras de las ruinas de San Nicolás a la catedral para construir un anexo donde pudiera vivir. La gente descubre los planes de Monseñor. En un acto de vandalismo colectivo, la gente se apodera de las ricas piedras y las instala en sus casas ahora embellecidas. Pero tras el saqueo, ocurren extraños acontecimientos en la ciudad. Luego vienen las desgracias, las inundaciones, los cataclismos, que traen muerte y desolación.

Peix estructura esta historia utilizando la técnica de la superposición de planos espacio-temporales. Los dos planos que constituyen los módulos formales son la descripción de los fenómenos que azotan el pueblo de Alcanfores y el flujo de la conciencia del fantasma. El monólogo interior, dotado de una penetrante introspección psicológica, denuncia la degeneración de los colonizadores, sus vulgares cópulas, las relaciones de los funcionarios de la Corona española con esclavos, prostitutas y damas, los excesos del clero… Es el monólogo del fantasma de don Policarpo Téllez, un aventurero perseguido por la Corona, amante de mujeres hermosas, que sufrió muriendo en los panteones de San Nicolás. Después de siglos de existencia tranquila, el fantasma reacciona violentamente ante la eliminación de los muros que veneran su memoria eterna. El espectro relata los detalles de la época colonial, el legado de un pasado conflictivo: es la conciencia jueza de un mundo que agoniza y se descompone. Su venganza lleva a los ciudadanos de Alcanfores -la bella isla, Santo Domingo- a la pérdida de su identidad, condenados sin remedio a la decrepitud.

A través del flujo interno de la conciencia, Peix expone su visión anticlerical, pero no antirreligiosa. Aunque el tema religioso no suele surgir en sus cuentos, el monólogo de Policarpo recuerda un capítulo oscuro en la historia de la conquista de La Española.

La historia con mayor intensidad dramática y mejor trabajo estilístico del libro es “Respuesta para un cadáver sin flores”. Allí aparece la figura del guerrillero Alonso Bobadilla, asesinado por los marinos norteamericanos que desembarcaron en Santo Domingo en 1916. Bobadilla, de extraordinaria constitución física, es un héroe de arraigo popular en los pueblos que componen el cosmos mítico de Alcanfores (Pasopronto, Montelirio, Barrancas, Atajo Viejo…). Superior a sus pares, valiente hasta el extremo, es el arquetipo de la resistencia nacional a la ocupación militar extranjera. Después de su incesante persecución por parte de las fuerzas invasoras, es capturado y ejecutado. Los familiares se dedican a hacer negocios con el cadáver, paseándolo desnudo por los lugares donde fue conocido y admirado. Fortunato, Linda y Valerio marchan junto al pequeño Alonso, arrastrando el cadáver amortajado para conseguir dinero para su exhibición pública. El vil negocio degrada la memoria del heroico guerrillero. El largo recorrido por pueblos se desarrolla entre aventuras. Cuando Alonso el menor descubre la verdadera intención de sus familiares, decide matarlos y así vengar la memoria ultrajada de su padre.

La historia es polifónica. Varias voces intervienen y se alternan. Con ellos, Peix promueve la pluralidad en el punto de vista o perspectiva literaria; Mediante el uso de voces individuales, revela las reacciones emocionales y los motivos reales de los familiares del guerrillero muerto. Sus enemigos celebran su muerte; Miguelina, su esposa, la llora; Fortunato, su tío, alma mercantil, aprovecha la oportunidad para hacer negocios; Linda, su prima, recuerda viejas aventuras de adolescente con Alonso; Valerio, su primo, frustrado y mediocre, le comunica su odio y envidia; Alonso el menor, su hijo, revive los años de ocultamiento que sufrió junto a su madre perseguida. El enfoque de la historia, lejos de capturar una única versión o dimensión de la realidad transfigurada, fomenta la narración en múltiples direcciones.

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