El la mayoría de la gente Quieren vivir, disfrutar de su vida, todos reconocemos las dificultades y conflictos que debe afrontar el individuo para tener una vida digna, pero es innegable que alcanzar esas posibilidades de ver la luz por primera vez y adentrarse poco a poco en lo más profundo de la existencia humana es una satisfacción incomparable a cualquier otra sensación.
Es poder disfrutar, compartir, reír, sufrir, llorar, disfrutar, sorprenderse en cada momento de las vericuetos que puede dar la alegría de existir. Vivir la vida debe ser una fuente permanente de emociones, pero también de lucha, de perseverancia, de romper vínculos, de alcanzar metas, de buscar soluciones a conflictos y limitaciones.
Ver el infinito del marun río con sus dulces aguas, un arroyo que avanza murmurando mensajes ininteligibles, pero que nos llenan de agradables emociones. El amanecer que parece anunciar la vida; el escenario de este que nos llama a compartir en familia, con amigos, a descansar para iniciar un nuevo día lleno de nuevas energías. La lista de cosas que nos admiran parecería interminable: el canto de los pájaros, el bullicio de la gente, el verdor de las montañas, leer un buen libro, escuchar la música que te gusta, bailar, cantar.
Aunque nacemos frágiles, un entorno con buena orientación, ejemplo y aprendizaje adecuado nos permite desarrollar la fortaleza necesaria para superar los desafíos diarios. ¡La vida es hermosa! sin olvidar que el acíbar también puede hacer acto de presencia durante todo su recorrido.
Pero, si todo lo anterior es cierto, ¿cómo es que un número importante de personas a nivel mundial deciden acabar con su vida? El suicidio es un preocupante problema de salud pública que aún está rodeado de estigmas y tabúes. Es la tercera causa de muerte entre las personas de 15-29 años. En 2021, unas 727.000 personas en el mundo perdieron la vida a causa de él. Lesotho, África, registra las tasas más altas, que superan los 28-87 casos por 100.000 habitantes, Suazilandia, 27-40 casos, Guyana, 40-44 casos, Corea del Sur, 27,5 casos. En 2025, República Dominicana registró 6,0 casos por 100.000 habitantes.
Él suicidio Consiste en «muerte intencionadamente autoinfligida. La conducta suicida engloba un conjunto de conductas que incluyen: suicidio consumado, intento de suicidio o ideación suicida». Los factores de riesgo son diversos: genéticos, psicológicos, ambientales y situacionales. Causas: depresión, abuso de sustancias, acontecimientos adversos de la vida, personalidad impulsiva/agresiva, falta de apoyo social, creencias religiosas u otras razones para vivir.
Es una tragedia que impacta no sólo a la víctima, sino también a sus familias y comunidades. Prevenirlo requiere una respuesta integral, coordinada entre una variedad de sectores, incluidos la salud, la educación, el trabajo, la protección social y el poder judicial.
la guia de la OMS “Vivir la vida” propone intervenciones urgentes para prevenir el suicidio, centradas en promover el periodismo responsable, desarrollar habilidades socioemocionales en los adolescentes y mejorar la detección y el seguimiento profesional de los afectados.
Sugerencias:
Observa si aparecen manifestaciones de desencanto entre tus allegados, pérdida de interés por cosas que antes disfrutabas, aislamiento, abandono de la higiene personal.
Un intento de suicidio corresponde a una persona que ha perdido perspectivas de vida y confianza en sí misma para seguir adelante. Intenta comprender, guiar, apoyar.
No te alarmes ante la presencia de ideas suicidas, escucha sin juzgar.
Si los síntomas persisten, busque ayuda de un profesional de la salud mental.
Debemos tomar todas las medidas para prevenir el suicidio; Aun así, no podemos garantizar que no seguirán ocurriendo dada la diversidad de factores de riesgo. Mientras continuamos esforzándonos por evitarlos, es bueno vivir la vida, recordando que continúa a pesar del dolor.


