spot_img
25.7 C
Santo Domingo
sábado, septiembre 5, 2026
spot_img

¡A la meta con principios!

Deberías Leer

¡Píndaro! -exclama Herminio-, ¡me impacta ver las formas en que cada día se compromete la dignidad!… El respeto por los demás -y, a veces, por uno mismo- ha ido a la basura… A propósito tendemos a ignorar que todavía hemos sido creados -y a veces formados para dar valor a nosotros mismos y al entorno que nos rodea… También hablar de los demás»… «Lo que pasa» -mete Píndar en la cuchara-, «es que confundimos el fin que queremos alcanzar con la utopía que esta etapa se logra dejando de lado los principios… Al hacer esto, se ignoran las fortalezas que necesitamos desarrollar con años de experiencia y, por lo tanto, debilitamos todo el camino requerido para alcanzar una meta«… Herminio, que por la mañana se encuentra en su estado de relajación espiritual, mira ahora fijamente a Píndaro y le recuerda que «este exceso de querer cada vez más sin haberlo cultivado, es la fuente rápida de la codicia, y el impulso a la posible deshonestidad… El peligro de caer en la falta de verdad está al acecho y nuestros impulsos podrían empujarnos a mentir o engañar… Aquí es donde nos encontramos ante la pérdida de la ética… Palabra que muchas veces es pasto del ganado».

Píndaro, que sigue ahí atento a Herminio, reflexiona para sí: “¿Qué está pasando con nuestros jóvenes?… ¿Qué nos pasó a muchos de nosotros, que la educación pasó por debajo de la mesa?… Hoy, el deseo de ser más que los demás en lugar de ser más de los demás está llevando a nuestra población a fomentar una envidia oculta – que muchos llaman ‘Bulling’ -, con consecuencias de crueldad y odio cuyo final cercano no es más que un comportamiento desenfrenado, porque piensan que debemos hacer lo que nos apetezca… Nos convertimos en producto de una abrumadora afán de protagonismo, casi con características desenfrenadas… Herminio, que se ha centrado en las expresiones de su Álter egono pierde el tiempo y comenta: “Estamos olvidando la importancia de que, con nuestro propio esfuerzo, sin pisotear a los demás, promovamos la esencia de una vocación invaluable –que no es lo mismo que ‘Bocación’, ya que el conocimiento se come con el alma y el espíritu-, que nos permitirá la autosuficiencia –sin soberbia ni egoísmo-, y una enorme solidaridad con nosotros mismos, con los demás y con los otros de los demás”.

“Estamos ante el inminente desarrollo de una enfermedad galopante. injusticia social -expresa Píndaro-… Hoy, con mayor frecuencia, tendemos a la falta de compromiso para defender las causas perdidas del pasado y los sueños ‘Pilarín’ del presente… Nos falta un poco de confianza en nosotros mismos y, por el propio ambiente que nos hemos permitido crear, caemos en la vorágine de arrasar con nuestros propios principios de manera que -creyendo que estamos en el camino hacia una meta deseada y supuestamente segura-, no tenemos la fortaleza para luchar tenazmente para que cada paso que demos sea la creación de un sello indeleble y un ejemplo a seguir y tal vez ser seguido por muchos otros que vendrán”… Herminio, siempre atento a las ocurrencias de Píndaro, exclama: “Es bueno pensar y exigir de los demás lo que no hemos podido, ni intentamos ser, fomentar… El principio de justicia social debe nacer en el respeto a los principios básicos de la convivencia, con la plena convicción de que una sociedad –que a veces convertimos en ‘basura’- tiene todo el derecho a convertirse y mantener en plena sociedad”. convivencia, desde arriba – dicen las autoridades que hemos elegido hasta nosotros, los demás ciudadanos.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias