Santo Domingo.-Mártires de León, conocido como uno de los mejores guitarristas del género bachata en República Dominicana, reveló que ningún músico de este ritmo sabe leer partituras, porque aprendió a tocar de oído.
Destacó que la mayoría de los bachateros que son excelentes guitarristas aprendieron a tocar con amigos, compañeros de banda y otras personas de generación en generación.
Asimismo, explicó que este fenómeno se repite con los demás instrumentistas del género, como bajistas, bongós, bateristas, congueros y güireros, quienes alcanzaron el dominio musical exclusivamente a través de la práctica constante.
“Todos somos empíricos, ninguno de los bachateros aprendió estudiando. Ni Luis Vargas, Luis Segura, Joe Veras, El Chaval de la Bachata, Anthony Santos, Zacarías Ferreira y Memín, que para mí son los mejores guitarristas de bachata”, afirmó.
El intérprete señaló que la mayoría de los guitarristas excepcionales de este ritmo adquirieron sus conocimientos compartiendo con amigos, compañeros de banda y transmitiendo conocimientos de generación en generación.
“Ninguno de nosotros sabe leer partituras musicales, porque cuando empezó este ritmo venía del campo, donde no había escuela de música ni dinero para comprar un instrumento”, destacó Mártires de León, quien fue el responsable del concepto musical de Monchy y Alexandra y es uno de los productores de bachata más influyentes.
Destacó que en décadas pasadas decirle a un padre que inscribiera a su hijo en una academia de música y luego le comprara una guitarra se consideraba un gasto innecesario.
Los estudiantes hicieron jazz
Además, quienes estudiaron guitarra en este país se dedicaron al jazz, la balada, el rock y otros ritmos más internacionales. Por esa razón, de las academias de música y del Conservatorio Nacional de Música sí salieron guitarristas de otros géneros musicales del país.
“Aprendimos escuchando, copiando acordes, enamorados y con ese arte dentro y ganas de mejorar. Porque no había más que hacer logramos aprender ¡y de qué manera! Todos venimos de una clase social muy pobre”, resaltó Mártires.
De los campos
Precisó que, para él, la bachata es la banda sonora de la vida cotidiana del pueblo, de los barrios y del campo de este país, al igual que el típico merengue, que es otro ritmo interpretado por los músicos de oído.
Respecto a los acordes que utilizan los bachateros en sus canciones, explicó que estos son repetitivos y que los músicos de oído utilizan una herramienta llamada capodastro (o capo). Con él, con solo aprender tres tonos básicos, el jugador podrá cambiar los tonos de cada canción sin realizar mucho esfuerzo.
Mártires de León afirmó que se sintió motivado a estudiar música formalmente luego de una experiencia en Miami durante los Premios Lo Nuestro, mientras acompañaba al dúo Monchy y Alexandra.
En aquella ocasión un amigo llamado Alberto Burgos le presentó al famoso productor Emilio Estefan: “Emilio, ven a tomarte una foto con Mártires de León, el mejor guitarrista dominicano”. Estefan se sorprendió al verlo, pues ya había oído hablar de su talento, y de inmediato le dijo que lo contactaría para trabajar juntos en el futuro.
Poco después, el reconocido productor puertorriqueño Sergio George también lo contactó para realizar un proyecto a ritmo de bachata. Conocer figuras de ese nivel fue el impulso definitivo que le impulsó a estudiar.
«Pensé que debía prepararme a nivel profesional para no pasar vergüenza. Empecé a estudiar música y encontré un profesor del Conservatorio Nacional de Música y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Aprendí, me preparé y ahora puedo trabajar con quien me llame», recuerda emocionado.
Ha sido profesor en varias escuelas de bachata, incluida la Academia de Bachata La Romana.
Es por eso que hoy la nueva generación de bachateros tiene la oportunidad de estudiarlo a nivel académico, algo que los satisface, pues en los próximos años habrá más profesionales tocando la guitarra, el bajo y otros instrumentos del género.
Aprendiendo
— los nuevos
Sin embargo, entiende que las cosas han cambiado, porque los nuevos exponentes ya tienen conocimientos de acordes y pueden adquirir tutoriales para aprender a tocar varios instrumentos de una manera más técnica.


