Santo Domingo.–El taekwondo es un arte marcial de origen coreano que fomenta el respeto, la disciplina, el autocontrol y la perseverancia, así lo describe Cecilia Nin, representante de México, quien participó la mañana de ayer sábado en la categoría poomsae, donde obtuvo el medalla de plata.
El taekwondista Cecilia Manifestó que la medalla obtenida en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 es resultado de un largo proceso de preparación, marcado por la disciplina y el esfuerzo constante. El deportista explicó que el camino hacia el podio requirió meses de intensas jornadas de entrenamiento para llegar a la competición en las mejores condiciones.
“La verdad fue un proceso largo, con muchos días de entrenamiento. Nos preparamos muy bien y llegamos fuertes a esta competencia”, expresó.

Cecilia también valoró la bienvenida brindada por República Dominicana a las delegaciones participantes, destacando la calidez de la población y las condiciones de la Villa Centroamericana. «La gente ha sido muy cálida. Las villas son muy bonitas y nos hemos sentido muy cómodos. Estamos muy contentos con las instalaciones, ha estado todo muy bien organizado», afirmó.
Ganar satisfacción
Respecto a la satisfacción de obtener la medalla de plata, la deportista aseguró que representar a su país en un evento de esta magnitud es un motivo de orgullo que premia todo el sacrificio realizado. «Me siento muy feliz y muy orgullosa de poder estar aquí, representar a mi país y ponerlo lo más alto posible», afirmó.

El taekwondista aprovechó para incentivar a niños y jóvenes a involucrarse en este deporte, considerando que el taekwondo no sólo fortalece el aspecto físico, sino que también forma el carácter. “El deporte no sólo aporta beneficios físicos, también proporciona amistades, vivencias y vivencias que son difíciles de encontrar en el día a día. Además, enseña valores como la tolerancia y la perseverancia”, indicó.
Una familia con tradición marcial

Cecilia reveló que comenzó a practicar taekwondo desde los dos años gracias a la influencia de su padre, quien es entrenador, y a quien atribuye gran parte de su desarrollo como deportista. “Mi papá fue quien me inculcó este deporte. Siempre ha estado apoyándome y eso me hace sentir muy feliz”, concluyó.


