Proceso electoral es el conjunto de actos que se realizan por fases y que la Constitución y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales establecen, por mandato de las autoridades electorales, los partidos políticos y los ciudadanos, para renovar periódicamente los miembros de los poderes Legislativo y Ejecutivo. Además, los alcaldes y sus concejales.
La actividad política se desarrolla prometiendo resolver o mejorar las cuestiones básicas para el bienestar y la estabilidad cotidiana de sus ciudadanos. Entre los principales objetivos del proselitismo político se encuentran las promesas de mejorar los servicios de salud pública, educación y comunicación vial; además de mantener el orden, el cumplimiento de las leyes, promover el bienestar, la prosperidad y la seguridad de los ciudadanos, gestionar los programas gubernamentales y los asuntos públicos de acuerdo con el mandato de sus ciudadanos.
Con la desaparición de las ideologías políticas, base original de toda actividad política, degeneró en una demagogia que está socavando la democracia. A través de concesiones y halagos a los sentimientos básicos de los ciudadanos, intentan alcanzar o mantener el poder. ¡Te prometo que si votas por mí hoy te pagaré mañana!
Para el 3 de noviembre, una fecha marcada por una tradición que se remonta al siglo XIX, están previstas elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, donde se preparan para renovar el Congreso y 36 gobernaciones a mitad del mandato de Donald Trump, que asumió el cargo en 2025 con varios compromisos centrados en la economía.
Donald Trump, debido a su errática geopolítica, enfrenta un momento crítico en su administración, con niveles de popularidad que han caído al 33 por ciento después de 2 años en el cargo. Esta erosión política se ve erosionada por el conflicto en Medio Oriente; Los votantes independientes, latinos y moderados cuestionan las políticas implementadas por su administración. La desesperación por el miedo a perder el control del Congreso es evidente en todos sus escritos, discursos y ruedas de prensa.
Trump intenta comprar votos
Según las encuestas, los demócratas arrebatarán la hegemonía del Congreso a los republicanos; por lo tanto, según CNN, “Trump claramente está tratando de comprar votos con dinero de los contribuyentes”. Ofreció a los votantes adultos 5.000 dólares en el futuro, condicionados a que los republicanos mantuvieran el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado.
Corrupción administrativa y demagogia política
Ofrecer dinero a los votantes a cambio de un resultado específico es una violación del proceso de proselitismo y de la ética política; Además de corrupción, es un acto vulgar de demagogia que fomenta el clientelismo político. Algunos sectores de la derecha lo han calificado de “soborno”.
Doble rasero político
El gobierno envió cheques de 500 dólares a casi 1 millón de beneficiarios de Obamacare. Además de esto, proporcionó 90 dólares a unos 20 millones de adultos mayores para ayudarlos a pagar sus primas de la Parte B de Medicare. ¿Qué espera Trump de estos beneficiarios, luego de haber suspendido ese servicio? La respuesta es muy sencilla: votos a favor de sus candidatos al Congreso y a gobernadores.
El doble rasero político exhibido por la administración Trump, al tiempo que recorta los servicios sociales y promete pagos condicionales, revela la contradicción de un poder que se sustenta en el engaño. La demagogia, disfrazada de promesa económica, es un fraude institucional que erosiona la confianza pública y convierte al ciudadano en un cliente cautivo.
Si el ciudadano se acostumbra a vender su voto por promesas de dinero, condena a la República a la ruina moral y política. La democracia no se alquila ni se negocia: se defiende con dignidad. El “vota hoy y mañana te pago” es la sentencia de un pueblo que renuncia a su libertad a cambio de espejismos. Quien compra votos compra también la complicidad de la servidumbre. El país exige resistencia, porque el silencio ante la corrupción electoral es traición.


