Ciudad de México. – La adopción acelerada de la inteligencia artificial (IA) está generando desafíos críticos en la ciberseguridad global, según el informe ‘Fault Lines in the AI Ecosystem’ elaborado por TrendAI, con un aumento de casi el 35% en 2025 respecto al año anterior.
Este documento revela que en 2025 se registraron 2.130 vulnerabilidades vinculadas a la IA, un aumento del 34,6% respecto al año anterior, lo que representa el 4,42% de todos los fallos de software detectados a nivel mundial.
El análisis advirtió que, de continuar la tendencia, el número de fallos relacionados con la inteligencia artificial podría oscilar entre 2.800 y 3.600 casos en 2026, lo que la consolidaría como uno de los principales riesgos dentro del panorama global de la ciberseguridad.
Hernán Armbruster, vicepresidente senior de TrendAI, destacó la importancia de adoptar estrategias integrales para garantizar la seguridad de los sistemas de IA.
«La seguridad de la IA debería ser una prioridad estratégica para las organizaciones», afirmó.
El informe identificó varias “líneas de falla” donde las vulnerabilidades están aumentando, incluida la infraestructura expuesta, canales de datos inseguros, vulnerabilidades de modelos y brechas de gobernanza que los adversarios están comenzando a explotar con más frecuencia.
Los especialistas advirtieron que muchas organizaciones están adoptando rápidamente herramientas de IA para mejorar la productividad, automatizar procesos y fortalecer su competitividad, pero sin una supervisión completa de los sistemas que utilizan.
Un fenómeno preocupante identificado por el estudio es el uso de implementaciones no autorizadas, conocidas como “IA en la sombra”, que carecen de supervisión y controles de seguridad adecuados, lo que aumenta los riesgos de robo de datos y manipulación maliciosa en los modelos de IA.
Sumado a lo anterior, el informe señaló que los atacantes utilizan herramientas de inteligencia artificial para automatizar el reconocimiento de vulnerabilidades, perfeccionar campañas de phishing y escalar las operaciones de fraude digital, lo que aumenta la velocidad y sofisticación de los ataques.
«En el entorno actual, los atacantes utilizan la IA para mejorar la precisión y la escalabilidad», explicó Gene Yoo, director ejecutivo de Resecurity, quien destacó que las organizaciones necesitarán responder con defensas igualmente avanzadas.
Entre los hallazgos más alarmantes del informe se encuentra el crecimiento de las vulnerabilidades en el ecosistema del modelo de lenguaje (LLM), que aumentó un 80,4% en el último año, reflejando la rápida expansión de estas herramientas en entornos empresariales.
Según el análisis, más del 50% de las vulnerabilidades detectadas en el ecosistema de IA están relacionadas con hardware especializado, como GPU y aceleradores utilizados para entrenar y ejecutar modelos avanzados.
Este tipo de infraestructura se ha convertido en un objetivo atractivo para los atacantes que buscan comprometer sistemas empresariales completos o acceder a grandes volúmenes de datos.
Mauricio Nanne, director ejecutivo del SISAP, destacó que aprovechar el potencial de la inteligencia artificial requerirá arquitecturas tecnológicas más seguras, talento especializado en ciberseguridad y estrategias proactivas de detección de amenazas.
«La IA representa una promesa extraordinaria, pero también una responsabilidad significativa», afirmó.
El crecimiento de los riesgos asociados a la inteligencia artificial está impulsando un debate internacional sobre la gobernanza de esta tecnología y la protección de las infraestructuras digitales. Expertos anticipan que temas como la cooperación internacional y la resiliencia digital serán protagonistas en los próximos encuentros del sector tecnológico.
Plataformas como Digi Americas Alliance y Digi Americas LATAM CISO Summit se perfilan como espacios clave para abordar estos desafíos. En estos encuentros, líderes del sector público y privado analizarán cómo fortalecer la colaboración regional contra las amenazas digitales más sofisticadas.



