Santo Domingo. — El Presidente de la República, Luis Abinader, proclamó contundentemente que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) conservará el poder para dirigir el Estado en las próximas contiendas electorales, supeditando este éxito político a la estricta preservación de la unidad interna y al mantenimiento de una gestión gubernamental transparente y cercana a la población.
Durante su intervención en la reunión ordinaria del Comité Nacional de la organización gobernante, el presidente aseguró que el arraigo del grupo en el electorado dominicano se debe a que representa un modelo de cambio estructural, diferenciado de viejas prácticas partidistas.
Abinader enfatizó que para garantizar la continuidad en el Gobierno, la militancia debe entender que la cohesión orgánica es un requisito innegociable. Sin embargo, aclaró que unidad no significa ausencia de debates ni una obligatoria uniformidad de pensamiento, sino la madurez de anteponer los objetivos superiores de la nación y del partido por encima de proyectos particulares o diferencias grupales.
En su discurso doctrinal, el jefe de Estado insistió en que los verdaderos adversarios de los perremeístas no se encuentran dentro de las filas del PRM, sino en los problemas históricos del país, como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades. Con este argumento, instó a toda la estructura dirigente a concentrar todas sus energías en el cumplimiento eficiente de los objetivos de la administración pública.
La declaración del líder del PRM delinea la línea estratégica e ideológica que adoptará el oficialismo de cara a futuros escenarios políticos, consolidando una narrativa que prioriza la disciplina partidaria, la eficiencia del gobierno y la lucha contra las carencias sociales como principales cartas de presentación ante la ciudadanía.



