El Viernes Santo, el Papa León
El pontífice, vestido con las vestiduras rojas símbolo del martirio, inició la ceremonia recostado completamente sobre una alfombra frente al Altar de la Confesión, que marca el lugar exacto donde, según la tradición, fue enterrado el apóstol Pedro.
León XIV retomó así la tradición de los papas de acostarse en la conmemoración de la Pasión. Su antecesor, Francisco, había dejado de realizarlo desde 2022 hasta su muerte por sus problemas de movilidad, limitándose a rezar de pie o en su silla de ruedas.
Este rito del Viernes Santo, que conmemora el martirio de Jesús de Nazaret, es uno de los más solemnes del calendario litúrgico y es el único día del año en el que no hay consagración, en señal de duelo, aunque sí se da la comunión.
Después de la postración de Leo
Sus palabras serán escuchadas, en un clima de recogimiento, por el propio Papa, por los miembros de la Curia romana, por los miles de fieles presentes en el templo y por numerosos representantes del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.
Posteriormente, la jornada concluirá con la celebración del primer viacrucis del pontificado de León XIV en el Coliseo, que comenzará a las 21.15 horas, hora local.



