Naciones Unidas. EFE.
La ONU advirtió ayer de graves consecuencias globales si la escalada en Yemen entre fuerzas gubernamentales internacionalmente reconocidas y los rebeldes hutíes termina con el cierre del Estrecho de Bab El Mandeb, que ha cobrado especial importancia tras el bloqueo de Ormuz.
«Los acontecimientos en torno a Bab el Mandeb resaltan la necesidad urgente de evitar que el conflicto en Yemen amenace aún más la seguridad del Mar Rojo y esta vital ruta marítima internacional», dijo Khaled Khiari, Secretario General Adjunto de la ONU para Medio Oriente, Europa, América, Asia y el Pacífico.
El Consejo de Seguridad celebró una reunión de emergencia sobre la situación en Yemen, solicitada por Francia, Letonia, Grecia, Reino Unido y Bahréin.
«Los derechos y libertades de navegación en el Mar Rojo y sus alrededores, así como en el Estrecho de Bab el Mandeb, deben ser plenamente restaurados y respetados por todos», insistió Khiari.
En las últimas semanas se han intensificado los combates entre los hutíes, aliados de Irán, y las fuerzas del gobierno internacionalmente reconocido, apoyado por Estados Unidos y Arabia Saudita. Al mismo tiempo, los rebeldes han intensificado su avance hacia el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.


