Hace como diez años un amigo me envió una anécdota cuya frase final era “la honestidad no debe ser de unos pocos, sino de todos”, y pensé si sería justo traerla al presente donde la honestidad está muriendo, por no decir que murió. Aunque algunos utilizan frases como “rescatar valores”, “fortalecer principios morales” y “combatir la corrupción” y se frustran cuando alguna autoridad judicial Denuncia a un sinvergüenza que luego no es condenado porque hay jueces que temen ser procesados por delitos peores que los que juzgan.
La corrupción es una pandemia que carcome todas las ideologías y hay una frase que creo que resume esta tragedia global y sería la que pronuncia el personaje presidente respondiendo al personaje de primera dama en la multipremiada serie angloamericana transmitida por Netflix. “Castillo de naipes” cuando ella, ante una terrible crisis política, le pide que le diga la verdad al pueblo, y él responde: «¡Estás loco! Si los políticos dijeramos la verdad, nadie confiaría en nosotros». De lo que se concluye que “La honestidad ya no es de unos pocos, ahora es de nadie”.


