la novela “Luz rabiosa” del escritor dominicano, Priscila Velázquez RiveraEs una obra entretenida, contemporánea, la autora en su narrativa fragmentada de más de doscientas páginas, mantiene expectante al lector, con historias de personajes que son reflejo de la propia existencia del protagonista -Deng- en la que el amor en un columpio permanente y el La necesidad de alcanzar la libertad existencial, sólo posible con audacia y valentía, son el centro neurálgico de su historia.
Ser capaz de trasponer la escritura del texto de una obra de teatro es la base de la puesta en escena, pero cuando se trata de adaptar una novela, es una tarea aún mayor que requiere de una gran capacidad, del adaptador y del director a la vez, en este En este caso, se debe tener gran imaginación e inteligencia y encontrar la partitura, la concreción escénica más adecuada al espectáculo, transformar el texto en escritura escénica, y proyectarlo a través del actor o actriz y el espacio escénico. La capacidad e inventiva de Manuel Chapuseauxsin duda, logra este objetivo y convierte la novela en un monólogo compartido y como un demiurgo contumaz, elige actriz: Hony Estrellacapaz de cumplir todas tus expectativas y al mismo tiempo conquistar al público.
Puedes leer: Álvaro Morte, de ‘el profesor’ de ‘La Casa de Papel’ a espía

La obra comienza en el momento en que la protagonista, una joven china –Deng Hui-, nacida en Valencia, España, enojada con su marido, siempre colocada en una eterna nube de indiferencia, en un ataque de ira lo ataca, lo muerde, arrancándole la oreja. La consecuencia de este acto la lleva a prisión, conocemos a la “Perra Roja” la cruel prisionera, Hony Estrella comienza un fascinante viaje actoral con este personaje. Al salir de prisión, Deng ve la vida desde otra perspectiva, y decide formar un grupo virtual el “Zoom de los Sentidos”, en el que cada participante -su otro yo- debía ser un órgano de los sentidos, dando así paso a otro posible. la vida… evolucionar es el camino hacia la libertad.
La obra se desarrolla en un espacio escénico sencillo y lúgubre, enmarcado por el negro, una mesa, una computadora y una pantalla, símbolos de intercomunicación, de contemporaneidad como la evocada pandemia, y un reloj que guía el tiempo inexorable, marcando la vida por etapas. de Deng. La acompaña un personaje plural, es una sombra presente en distintos momentos de su vida, que cobra vida con la presencia del actor acompañante, Canek Denis.
A través de la pantalla, Deng Hui, convertido en “La Oreja”, se comunica con varios personajes, “La Lengua”, un tartamudo. “La Nariz” – “Oliendo a presa en peligro” -. “El Ojo”, ver más allá de lo inmediato. “La Mano”, una centenaria, que carga con el peso de haber matado a su quinto hijo. “The True Eye”, y su mirada inocente.
Estos diferentes personajes encarnados son una oportunidad para que Hony Estrella muestre su versatilidad, matizando cada uno con sus acentos particulares, pero cuando la pantalla se cierra y desaparecen, Deng emerge, y su mundo se convierte en protagonista de su propia historia, y es entonces cuando El potencial histriónico de Hony Estrella opta, Ella es la joven decidida, preparada para enfrentarse al mundo, una políglota, una viajera que la lleva a nuestra tierra cautivada por el amor. Sus elocuentes gestos son el elemento intermediario entre el interior y el exterior.
Un paréntesis que rompe la narrativa, nos traslada a un momento de relax, en alas del baile viajamos a tierras andaluzas, evocadas por Deng, disfrutamos del flamenco en una Bulería interpretada con pasión y dedicación, por la excelente bailaora. Chantal Soler. El ritmo continuo de la acción marcado por el director es un elemento sensible de la percepción de la obra. El soliloquio reflexivo final es conmovedor… soledad, vacío existencial… Honey Estrella en este momento estelar impacta, el público regresa con cálidos aplausos.
Una vez finalizada la puesta en escena, se presentó la novela “Luz Rabiosa” del escritor colombiano Guido Leonardo Tamayo, en presencia de su autora, Priscilla Velázquez Rivera. Recomendamos su lectura, para apreciar mejor su adaptación al teatro, que se presentará en los próximos días, en la Sala Ravelo.



