Por cierto, he cambiado el dicho de que “una guerra advertida no mata a los soldados” que utilizan los enemigos contra las amenazas. Él Internet, teléfonos y la llamada inteligencia artificial o IA Han permitido a los internautas robar o, como se llamó al principio, piratear datos personales de cualquier individuo que pueda verse atrapado en un fraude.
Con las “guerras avisadas” las grandes industrias farmacéuticas se protegen de posibles demandas judiciales poniendo en las instrucciones de sus medicamentos los posibles efectos secundarios que en algunos casos acaban dejando claro que pueden provocar incluso la muerte.
Hay instituciones bancarias que recomiendan a sus clientes comprar aplicaciones para sus teléfonos y ha sucedido que algunas tienen conexiones con ciberdelincuentes a través de las llamadas CORREO BASURA.
En las instituciones gubernamentales puede haber empleados con ideas fraudulentas que toman información oficial de los ciudadanos y pueden cobrar salarios o intervenir sus ahorros con fraude.
En conclusión, las sugerencias para cuidar nuestros datos personales y nuestra privacidad telefónica pueden ser trampas que sirvan de guerras advertidas de que lo que quieren es engañarnos intentando que nos cuidemos.



