SANTO DOMINGO.- A medida que las cámaras digitales ofrecen imágenes cada vez más nítidas y detalladas, la industria audiovisual también está recuperando recursos visuales asociados a épocas anteriores, como el grano, los formatos antiguos y el aspecto de la película analógica.
El colorista dominicano Luis Taveras explicó que esta tendencia responde a una búsqueda estética. Aunque las cámaras actuales permiten imágenes muy limpias, algunos creadores prefieren incorporar deliberadamente elementos que recuerdan a producciones de décadas pasadas.
Taveras dijo, durante una entrevista en «Esto No Hace Nombre», que recientemente estuvo trabajando en un video musical al que decidió agregarle una estética y veta analógica. La imagen original era limpia, pero incorporar ruido permitió darle una textura diferente y acercarla a ese aspecto retro que actualmente vuelve a llamar la atención.
El especialista también señaló que se están recuperando como recurso visual algunos formatos que ya no se utilizaban con frecuencia. Mencionó el formato 4:3, mientras que actualmente son comunes proporciones como 16:9 y las utilizadas en producciones cinematográficas, como 2.35 o 2.40.

Para Taveras, volver a estos recursos no significa que la tecnología actual sea insuficiente. Al contrario, se trata de utilizar las posibilidades de la tecnología moderna para construir intencionadamente una imagen que evoque otra época.
En este proceso, el colorista tiene un papel importante porque su trabajo va más allá de cambiar un color. También puedes intervenir en iluminación, máscaras, textura y otros elementos visuales para asegurar que la imagen corresponda a la historia que quieres contar.
Taveras explicó que incluso los colores se pueden utilizar para transmitir determinadas sensaciones dentro de una producción. Puso como ejemplos el blanco asociado con la paz, el negro con el poder, el rojo con el peligro, el rosa con el romance y el verde con la esperanza.
La tendencia muestra así una paradoja del audiovisual actual: mientras las cámaras avanzan hacia imágenes cada vez más precisas y realistas, los creadores vuelven a recurrir a imperfecciones visuales del pasado para construir una identidad artística y diferenciar sus producciones.


