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martes, septiembre 22, 2026
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De la cuota al poder real: una ruta hacia la paridad ansiada rumbo a 2028

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En las calles de Santo Domingo, luego de la Semana de Promoción de la Paridad Política, resonó una pregunta que resume décadas de lucha: «¿Con qué vamos a competir?». Más de trescientas mujeres rurales, jóvenes y líderes comunitarios se reunieron para capacitarse en el curso que homenajea Milagros Ortiz Boschprimer vicepresidente dominicano y símbolo vivo de la democracia participativa.

Estas mujeres llegan con lo más difícil ya conquistado: arraigo territorial, legitimidad social y el deseo genuino de transformar sus comunidades. Pero de cara a las elecciones de 2028, se topan con el muro del financiamiento electoral, una barrera que convierte la vocación política en una carrera desigual.

La Ministra de la Mujer, Gloria Reyesha puesto el dedo en la llaga: muchas mujeres dominicanas ejercen liderazgo antes de aparecer en una boleta, pero sus trayectorias se diluyen en un sistema diseñado bajo asimetrías de dinero y poder. Este dilema actual está vinculado a una genealogía feminista que, desde el siglo XX, ha exigido autonomía y ciudadanía plena.

Ya en 1924, el revista femina y voces como Consuelo Montalvo de Frías y Romance reivindicaron el voto femenino como símbolo de libertad y civilización. Esas escritoras pioneras sostuvieron que las mujeres podían redactar mejores leyes y gestionar el colectivo de forma ética. Cien años después, el argumento sigue vigente: la capacidad técnica y comunitaria de las mujeres dominicanas es innegable, la ministra y secretaria de organización del oficialismo lo vive día a día; El obstáculo está en las estructuras masculinizadas de poder.

Los avances regulatorios son innegables. La Ley 33-18 y la Ley 20-23 establecieron cuotas de género del 40% al 60%, elevando la representación femenina en el Congreso del 11,7% en 1990 al 36,8% en 2024. Sin embargo, como señalan politólogos como Flavia Freidenberg y Mariana Caminottila paridad numérica no garantiza el poder real si los partidos mantienen mecanismos internos exclusivos.

el doctor karolina gilas lo demuestra: sin un Estado de derecho sólido, la representación descriptiva se convierte en un lavado de género, es decir, una inclusión simbólica sin una decisión efectiva. La paridad debe traducirse en acceso a espacios de poder, no en presencia decorativa.

El mayor desafío, según Reyes, es el financiamiento político. Aunque la ley asigna una 10% del fondo público La educación política no requiere que se utilice con perspectiva de género. Así, las mujeres compiten con menos recursos, menos redes y menos visibilidad mediática.

Para revertir esta inequidad, República Dominicana lidera la Coalición Regional para Promover el Acceso de las Mujeres al Financiamiento Electoral, junto con la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA. Este esfuerzo se complementa con alianzas locales como CIPAF, Participación Ciudadana y el Centro de Mujeres Afro Políticas, además del apoyo de líderes como Epsy Campbell Barr.

El camino hacia 2028 también requiere proteger la integridad de las candidatas del acoso y la violencia política. Una investigación de Laura Albaine advierte que los sistemas de voto preferencial fragmentan el voto femenino y desgastan a las candidatas. Se necesitan listas cerradas, alternancia secuencial y sanciones efectivas para garantizar la igualdad real.

La paridad no puede ser una negociación entre élites, sino un proyecto de democracia paritaria integral, como proponen las autoras feministas Marcela Lagarde, Julieta Paredes y Marilú Rojas Salazar. Implica redistribuir la atención, democratizar las relaciones sociales y reconocer el liderazgo comunitario como base del poder político.

A dos años de las elecciones, el desafío es regular la ejecución obligatoria del 10% del fondo partidario con enfoque de género, crear fondos exclusivos para candidatas y garantizar la capacitación técnica continua. Sólo así, dice valientemente Reyes, las mujeres podrán dejar atrás la pregunta que las persigue: “¿Con qué voy a competir?”, para afirmar con convicción: “Ésta es la propuesta con la que vamos a transformar nuestro país”.

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