Los apagones prolongados de este sábado en Cuba afectarán simultáneamente hasta al 59 % del país, cuando el mayor corte de suministro se produce en el horario de mayor demanda (tarde-noche), según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), elaborados por EFE.
El país caribeño afronta desde mediados de 2024 una profunda crisis energética, agravada desde enero por el asedio petrolero estadounidense, una medida que el Ejecutivo en La Habana ha calificado de «genocida» y por la que acusa a la Administración de Washington de estar «asfixiando» a la isla.
La situación actual es «crítica», según el Gobierno cubano, con apagones en La Habana que esta semana superaron las 26 horas consecutivas al día y hasta dos días seguidos en el resto del país.
La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem), prevé una capacidad de generación de 1.270 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.050 MW durante las horas de mayor demanda.
Así, el déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.780 MW y el impacto estimado -lo que en realidad se desconectará para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.810 MW.
Obsolescencia de centrales termoeléctricas
La situación energética cubana también se explica por la obsolescencia de las centrales termoeléctricas, con décadas de funcionamiento y sin las inversiones necesarias, lo que provoca que la mayoría de las unidades de generación del país, responsables del 40% del mix energético y que se alimentan del crudo nacional, sufran periódicas averías.
Este día, ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica permanecen sin aportar energía al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) por averías o trabajos de mantenimiento.
La presión de EE.UU. ha obligado a parar los motores de generación por falta de materias primas, una fuente de energía que requiere gasóleo y fuel oil importados, y responsable de otro 40% del mix energético; mientras que el 20% restante se obtiene a partir de gas y fuentes renovables.
Diversos estudios independientes estiman que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reactivar el sistema energético cubano.
La situación energética ha agravado la crisis económica en la isla. En 2026, Cuba enfrentará la contracción económica más profunda de la región, con una disminución del 6,5 % de su Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), a lo que hay que sumar la caída acumulada de más del 15 % entre 2020 y 2025.



