Arabaleda.- La tensión tras el doble terremoto en Venezuela aumenta entre los cientos de personas desalojadas que aún no han sido reubicadas y llevan diez días durmiendo en las calles, junto a los edificios derribados en los que vivían.
Este sábado, un grupo de vecinos bloqueó la principal vía de acceso a Caraballeda, uno de los epicentros del doble terremoto de 7,2 y 7,5, para presionar al Gobierno para que los reubique, como prometió, en el complejo hotelero de Las Caracas, a varios kilómetros de la zona.
«Ya llevamos más de diez días con niños, adultos, allí en la calle», explica a Efe José Guillén, un joven de 32 años que se aloja en el edificio 30 de la OPPE.
Desalojos en La Guaira tras el terremoto en Venezuela
Se trata de una torre blanca de 13 pisos con 192 departamentos donde vivían unas 300 personas y que aún se mantiene en pie, pero por dentro está completamente destruida y se pueden ver perfectamente los techos derrumbados y las habitaciones de los primeros pisos.
En la calle cercana, varios niños juegan y pintan en el suelo y familias esperan con refrigeradores, estufas y otros utensilios que lograron rescatar.
En el primer piso, dos jóvenes intentan retirar un sofá de la pared completamente caída, pero la precariedad del edificio indica que podría derrumbarse en cualquier momento.

Juan Jiménez vivía en el cuarto piso y pudo recuperar «algunas cositas» tras el terremoto, pero como la mayoría de sus vecinos ya no se atreve a volver a subir.
«¿Dónde está el Gobierno? Lo que queremos es que al menos vengan y digan: ‘súbanse a los autobuses'», preguntó este padre.
Refugios
Tras los gritos y protestas, cuatro camiones de la policía llegaron al mediodía del sábado a recoger a las familias y las fuerzas de seguridad y los colectivos Tupamara ayudaron a subir a bordo a mujeres, hombres, niños y perros para dirigirse a su nuevo refugio temporal.
Los vecinos de La Guaira que viven cerca de la zona cero, cuyas viviendas han resultado muy afectadas pero no se han derrumbado, se quejan de que nadie ha acudido a socorrerlos. De hecho, todavía quedan dos cadáveres en esta torre.
El primer terremoto atrapó a Belkys Chacón en su puesto de dulces en la playa con su esposo y la tierra los atrapó a ambos, pero pudieron salir.

Desde entonces viven en la playa sin saber a dónde pueden ir ni quién les puede dar al menos una colchoneta para dormir.
Como ella, las autoridades calculan que 15.000 personas se han quedado sin techo donde dormir debido al doble terremoto, que ha dejado hasta la fecha 2.645 muertos y más de 12.600 heridos.
Según el último balance, hay 885 edificios afectados, 189 de ellos completamente derrumbados.



