Santo Domingo.- Las niñas dominicanas terminan la escuela secundaria en mayor proporción que los niños, pero este logro no las protege de la violencia, el embarazo adolescente o las normas sociales. que limitan su desarrollo. Esta es una de las conclusiones del Análisis de la situación de niñas, niños y adolescentes en República Dominicana según sexo y normas sociales, que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hace público en esta fecha.
Los avances educativos de las niñas dominicanas deben ir acompañados de una protección efectiva contra la violenciauniones tempranas y embarazo adolescente. Garantizar tus derechos significa crear entornos seguros, eliminar barreras sociales y Garantizar que todas las niñas puedan desarrollar plenamente su potencial. y construye tu propio presente y futuro.
Más logros educativos, pero no más protección El 71,4% de las adolescentes finaliza el segundo ciclo de secundaria, frente al 51% de los chicos. Aun así, el embarazo adolescente sigue siendo una barrera importante: El país registra 53 nacimientos por cada 1.000 niñas entre 15 y 19 años.
A esto se suma que Una de cada cuatro adolescentes entre 15 y 19 años ha faltado a la escuela, al trabajo o a actividades sociales durante la menstruación. por la falta de apoyo y condiciones adecuadas para su manejo menstrual.
La violencia sigue marcando sus trayectorias Más de tres cuartas partes de las adolescentes reportan haber experimentado algún tipo de violencia durante su niñez y adolescencia, y Casi la mitad describe abusos en el entorno escolar.. Niñas y adolescentes de 10 a 19 años presentes la mayor prevalencia de agresión sexual entre toda la población infantil y adolescente.
Progreso que debe mantenerse El informe destaca avances importantes, como la prohibición del matrimonio para menores de 18 añosvigente desde la reforma de 2021 del Código Civil, y la política nacional para la prevención de uniones precoces y embarazo adolescente con un horizonte a 2030.
Sin embargo, Persisten normas sociales y desigualdades que limitan el alcance de estas medidas, especialmente para las niñas rurales, migrantes y discapacitadas.. En este contexto, es fundamental continuar fortaleciendo las políticas públicas, la coordinación interinstitucional y las acciones de prevención y apoyo, a fin de garantizar que los avances normativos se traduzcan en mayores oportunidades y protección efectiva para todas las niñas y adolescentes.


