Santo Domingo.- La captura en Colombia y posterior extradición a Estados Unidos del narcotraficante dominicano César Emilio Peralta, conocido como “César el Abusador”, marcó el fin de una de las estructuras de narcotráfico y lavado de dinero más influyentes que ha conocido República Dominicana en las últimas décadas.
Sin embargo, la caída del imperio criminal no significó necesariamente la desaparición de todas las redes de influencia que se desarrollaron durante los años en que Peralta construyó poder económico, social y mediático.
Investigaciones realizadas por el Ministerio Público dominicano y autoridades federales estadounidenses describieron una organización que trascendió el simple narcotráfico.
Según registros judiciales, la estructura operaba a través de una compleja red de empresas, centros de entretenimiento, inversiones inmobiliarias y actividades comerciales utilizadas para legitimar recursos provenientes de actividades ilícitas.
Las autoridades estadounidenses identificaron a Peralta como uno de los principales traficantes de cocaína en el Caribe, con capacidad de coordinar operaciones de transporte de droga desde Sudamérica hacia Puerto Rico y Estados Unidos utilizando el territorio dominicano como punto de tránsito.
A diferencia de otros narcotraficantes que intentan mantenerse alejados de la atención pública, Peralta desarrolló una estrategia de alta exposición social.
Durante años se convirtió en una figura habitual de los principales centros de entretenimiento de Santo Domingo, rodeándose de artistas, deportistas, comunicadores, empresarios, figuras de la industria del entretenimiento y del mundo digital.
La investigación también describió el uso de patrocinios, actividades sociales, eventos públicos y estrategias promocionales como instrumentos para fortalecer una imagen de éxito empresarial y ampliar sus redes de influencia.
Las acusaciones oficiales señalaron la existencia de inversiones en discotecas, restaurantes, centros de entretenimiento, negocios inmobiliarios y otras actividades económicas que permitieron mezclar recursos lícitos e ilícitos dentro de una estructura empresarial de gran visibilidad pública.
Búsqueda de legitimidad
Los expedientes judiciales describen precisamente esta búsqueda de legitimidad social como una de las características centrales de la organización atribuida a César Emilio Peralta.
La Operación Búfalo NK, realizada en agosto de 2019, representó uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico dominicano. Se llevaron a cabo decenas de allanamientos simultáneamente, se incautaron bienes y se detuvo a numerosas personas vinculadas a la estructura.
Aunque Peralta inicialmente logró evadir la captura, fue arrestado meses después en Cartagena, Colombia, y posteriormente extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con el tráfico internacional de drogas.
Influencia en los algoritmos
Su caída cerró una etapa en la historia criminal dominicana. Pero mientras desaparecía una forma tradicional de influencia basada en el dinero, los negocios y el control de los espacios físicos, surgía otra basada en algoritmos.
las plataformas
César el Abusador utilizó a exponentes de géneros musicales urbanos y creadores de contenidos en plataformas digitales para crear un ecosistema completamente diferente, donde la influencia ya no dependía exclusivamente de grandes recursos económicos, sino de la capacidad de acumular audiencias, controlar narrativas e influencias.
La expansión de las redes sociales permitió el surgimiento de nuevos actores vinculados al conocido narco. Algunos de ellos habían formado parte de los círculos políticos, militares, sociales, empresariales o mediáticos que gravitaron en torno a César El Abusador durante los años de mayor influencia de su organización.
caída del imperio
Tras la caída del imperio criminal, varios de estos actores encontraron en las plataformas digitales un nuevo espacio para construir influencia pública, acumular audiencias y participar en debates de alto impacto mediático.
Este fenómeno coincidió con la proliferación de modelos de comunicación basados en la confrontación permanente, el escándalo, la denuncia sin verificación suficiente y la monetización de la controversia.
En algunos casos, las plataformas comenzaron a ser utilizadas como espacios de presión pública contra funcionarios, empresarios y figuras reconocidas, aprovechando el poder amplificador de los algoritmos.
El caso de César el Abusador ha sorprendido a las autoridades por las amplias y diversas de sus influencias en la sociedad dominicana.
La respuesta de los tribunales
La financiación por parte de César el Abusador de personajes que utilizaban medios alternativos para justificar altos ingresos provenientes de actividades ilícitas se detuvo tras su detención, pero en lugar de desaparecer, el fenómeno mutó y se insertó en las plataformas digitales y luego en los medios electrónicos.
Ante esta situación que se ha ampliado, la justicia ha comenzado a desarrollar una respuesta cada vez más activa.
En los últimos años se han presentado relevantes procesos judiciales relacionados con difamación e injuria cometidos a través de plataformas digitales. Las decisiones judiciales reflejan una tendencia creciente a considerar que estas acciones pueden generar consecuencias jurídicas por la vulneración de derechos.
Acuerdo
— Culpa
César Emilio Peralta solicitó el 7 de octubre de este año 2025 anular el acuerdo de culpabilidad firmado el 4 de noviembre de 2022 con el sistema de justicia de Estados Unidos en Puerto Rico, en el que aceptó culpabilidad.



