SANTO DOMINGO. – Cada 31 de octubre se celebra el Día de Halloween, una de las festividades más populares y extendidas del mundo moderno, cuyo verdadero origen se remonta a una antigua tradición pagana conocida como la fiesta celta de “Samhain”, término que significaba el “fin de la cosecha”.
El origen del nombre “Halloween” proviene de la expresión inglesa “All Hallows’ Eve”, que se traduce como Todos los Santos.
De los espíritus celtas al fenómeno americano
Los antiguos celtas celebraban esta fecha con la creencia de que la llegada de Samhain abría la puerta entre el mundo terrenal y el mundo espiritual. Durante esa noche sostenían que los espíritus, tanto buenos como malos, caminaban entre los vivos. Si bien se daba la bienvenida a los espíritus favorables, la comunidad realizaba rituales y disfraces para ahuyentar a las entidades malignas.
Esta costumbre cruzó el Océano Atlántico y entró en el continente americano durante la década de 1840, llevada por inmigrantes irlandeses que huían de la Gran Hambruna. Sin embargo, no fue hasta 1920 cuando la festividad comenzó a generalizarse formalmente en Estados Unidos, marcando su inicio institucional con el histórico primer desfile de Halloween en Minnesota.
La transformación de esta antigua creencia en una celebración global refleja el cambio constante de las tradiciones culturales a lo largo del tiempo, recordando la famosa reflexión de la escritora Ursula K. Le Guin: «Una creencia es una herida que el conocimiento cura».


