São Paulo.- El Partido Liberal Brasileño (PL), fuerza política por la que se postuló el senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro, reconoció este lunes los resultados de las elecciones presidenciales que culminaron con la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
A través de una carta publicada en sus redes sociales, el presidente del PL, Valdemar Costa Neto, afirmó, sin nombrar a Lula, que «reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral», aunque pidió que las «cuestiones planteadas» sean «debidamente aclaradas».
El líder progresista reclamó la victoria en la segunda vuelta de las elecciones celebradas el domingo al obtener el 52% de los votos, frente al 48% de la extrema derecha.
Sin embargo, tras conocerse los resultados, Bolsonaro se negó a reconocer la derrota y dijo que iba a pedir la anulación de los comicios, tras la decisión de último momento del Tribunal Supremo de ampliar la jornada de votación, respondiendo a un pedido del oficialismo.
Con más de cuatro millones de votos de diferencia, Lula selló una remontada sin precedentes respecto a la primera vuelta del 4 de octubre, en la que el hijo primogénito del expresidente Jair Bolsonaro ganó por dos puntos porcentuales.
En el comunicado, el partido opositor señaló que el aumento del gasto público y de las prestaciones sociales llevado a cabo por el Gobierno de Lula antes de las elecciones condicionó la equidad de la carrera y anunció que exigirá explicaciones dentro del marco institucional.
«Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales», pero este domingo «el resultado fue diferente, en un escenario marcado por medidas fuertemente electorales, con impacto económico y social», señala la nota.
Pese al revés en la segunda vuelta, la fuerza conservadora destacó su «histórico» avance legislativo, tras conseguir una bancada de 121 diputados federales, 29 senadores y seis gobernadores.
En un vídeo publicado este lunes en sus redes sociales, Flávio Bolsonaro dijo que «organizará a la oposición» para convertir la Cámara Baja y el Senado en su «fortaleza contra la barbarie» que, según él, se producirá en el país «con cuatro años más de Lula».
Al mismo tiempo, el candidato derrotado insistió en que trabajará para que la Justicia anule la candidatura de Lula por «todos los abusos» que, a su juicio, cometió.
Entre ellos, destacó el «complejo industrial de noticias falsas» creado por la campaña oficial y los «abusos de poder político y económico sin precedentes».


