Santo Domingo.- La Asociación Dominicana de Maestros (ADP) defendió la reducción temporal de horas de clase en centros del Gran Santo Domingo y sostuvo que la medida responde a falta de personal, recursos de limpieza y condiciones básicas para mantener las escuelas funcionando durante un día prolongado.
Menegildo De La Rosa, líder del ADP, afirmó EL DÍA que antes de amenazar al sindicato con acciones legales, el Ministerio de Educación debe abordar las condiciones en las que funcionan numerosos centros educativos.
La discusión se da luego de que el MINERD cuestionara la decisión de la ADP de modificar unilateralmente el horario escolar y advirtiera que la medida afecta el cumplimiento del calendario oficial.
El enfrentamiento, sin embargo, viene de antes. Él 26 de agostoel Ministro de Educación, Luis Miguel De CampsAdvirtió que, si las filiales de la ADP que se negaron a iniciar la docencia no atendían el llamado de las autoridades, el Ministerio recurriría a las herramientas legales disponibles para garantizar las clases.
Durante el Almuerzo del Grupo de Comunicación Corripio, también recordó decisiones de la Corte Constitucional sobre la prevalencia del derecho a la educación.
Pero para el sindicato, el problema no está en las horas que los docentes quieren trabajar, sino en si las escuelas tienen las condiciones para recibir a los estudiantes durante todo el día.
“Hay centros con baños insuficientes, problemas de acceso al agua y falta de materiales de higiene, condiciones que imposibilitan garantizar adecuadamente la permanencia de estudiantes y docentes durante toda la jornada”, dijo De La Rosa EL DÍA.
El problema del personal de apoyo.
El dirigente explicó que una de las principales razones de la reducción es la escasez de personal administrativo y de apoyoespecialmente conserjes y trabajadores de limpieza y mantenimiento.
La situación, añadió, es más crítica en las escuelas de jornada escolar extendida.
“No se puede pretender ampliar el horario escolar cuando no existen las condiciones básicas para mantener los planteles limpios, higiénicos y seguros durante la tarde.”, afirmó.
La ADP también exige recursos para el funcionamiento de los centros. De La Rosa aseguró que durante los primeros tres meses del ciclo escolar solo llegó uno de los tres traslados que correspondieron a los colegios, específicamente el de abril.
Según él, esto dificulta la adquisición papel higiénico, jabón, detergentes, escobas, trapeadores y otros materiales de limpiezaespecialmente en centros que reciben entre 500 y 800 alumnos.
Déficit de docentes y escuelas sin reparación
De La Rosa también aseguró que 68% de los centros consultados por el sindicato presenta escasez de maestrossituación que, según informó, deja a algunos cursos sin docentes.
La ADP también informó que 121 escuelas No pudieron empezar las clases porque refacciónal tiempo que eleva a 237 los centros que no pudieron iniciar con alumnos por diferentes problemas, según su encuesta.
El Ministerio ha rechazado que la situación tenga la magnitud denunciada por el sindicato y ha asegurado que las necesidades del profesorado están cubiertas.
El conflicto escala
Él 1 de septiembrela ADP ordenó la reducción de horarios en centros del Gran Santo Domingo. En los colegios de jornada escolar extendida la salida se estableció a las 3:00 de la tardemientras que los centros sin almuerzo finalizarían al mediodía.
Dos días después anunció nuevas acciones: una bocinazo este viernes 4 de septiembre, una vigilia nacional el lunes 7 y un pleno extraordinario de su 174 seccional los días 8 y 9.
La ADP también propuso crear una comisión conjunta con el MINERD para evaluar las condiciones de cada campus y establecer soluciones a problemas de infraestructura, personal, agua, electricidad, baños, mobiliario y seguridad.
La disputa legal
Mientras la ADP sostiene que sus acciones responden a las condiciones de las escuelas, Educación insiste en que el horario escolar no se puede modificar unilateralmente por el sindicato.
De Camps ya había advertido que utilizaría las herramientas legales disponibles para garantizar la docencia y el cumplimiento del calendario escolar.
La ADP, por su parte, mantiene la exigencia de que antes de exigir una jornada completa se deben garantizar las condiciones para que estudiantes y docentes puedan pasar ocho horas en las escuelas.
El pulso entre ambas partes continúa con el horario escolar, las condiciones de los campus y el derecho de los estudiantes a recibir clases como puntos centrales de la disputa.


