Actualmente, asistimos a un proceso de globalización total a una velocidad impresionante, acompañado de un malestar progresivo creado por la desigualdad, la discrepancia en el comercio internacional y los interminables conflictos bélicos.
Además, es crucial interpretar cómo las políticas gubernamentales afectan los mercados y cómo las circunstancias económicas causan cambios políticos, lo cual para cualquier observador de estos eventos que busque desentrañar las decisiones del mundo real es extremadamente complejo.
El razonamiento económico nos permite establecer que la teoría económica tiene como objetivo estudiar fenómenos o hechos económicos que se caracterizan por tener un alto nivel de complejidad. Pues bien, para validar esta comprensión, los economistas apelan a utilizar el enfoque científico para comprender la vida económica, ya sea local o global, lo que descarta el valor del simplismo como cualidad del análisis ya que este último no se fundamenta en la teoría económica y sus fundamentos.
La relevancia de la La ciencia económica es que ayuda a comprender el funcionamiento de la sociedad en su conjunto, siendo la base sustantiva para implementar políticas económicas que influyen en la actividad económica.
Asimismo, al recurrir a Desde el enfoque de la economía política, entonces, es posible analizar cómo el poder político, las instituciones y la sociedad interactúan para influir en la producción, distribución y consumo de la riqueza, así como en la rrelaciones de poder desde que se analiza cómo el Estado, las leyes y las clases sociales determinan quién recibe recursos y beneficios económicos.
Es relevante resaltar que el valor de la economía política se vuelve evidente cuando se aplica a cuestiones políticas reales.
En este sentido, es válido resaltar que la economía política permite interpretar los procesos de reformas económicas estructurales, la gravedad de las crisis de balanza de pagos, la disminución de las reservas internacionales, el aumento de los déficits fiscales y la política de deuda pública.
Y un análisis objetivo de la economía política sugiere examinar no sólo la lógica económica de la apertura de los mercados, sino también las luchas de poder, los temores de los empresarios nacionales y las consecuencias sociales a largo plazo.
La cuestión es que la economía política nos lleva a interpretar la relación existente entre reformas económicas y resultados sociales, que depende en gran medida de las respuestas del Estado y de la naturaleza de la política, y no sólo desde una perspectiva económica.
En tal contexto, cada vez que el gobierno anuncia un nuevo presupuesto público, aumenta los impuestos a los combustibles o firma un acuerdo comercial, se produce una discrepancia entre dos mundos: el de los mercados y el del poder.
Bueno, resulta que la economía nos explica cómo se producen y distribuyen los recursos, mientras que la política nos dice quién decide las reglas y ahí es donde hay un valor agregado de la economía política.
Dado que la economía política es la disciplina que se niega a separar ambos mundos, advierte cómo las decisiones políticas influyen en los resultados económicos y cómo las fuerzas económicas, a su vez, transforman la vida política.
Para aquellos interesados en comprender por qué algunas políticas tienen éxito y otras fracasan, comprender esta perspectiva interdisciplinaria es esencial.
Cabe señalar que el análisis desde una perspectiva de economía política no es algo fortuito y reciente. Pues bien, sus orígenes se remontan a la filosofía moral de los siglos XVI y XVIII, cuando los pensadores de la época abordaron sistemáticamente en sus escritos la administración de las riquezas del Estado. Por tanto, intuir cómo evolucionó este campo ayuda a explicar por qué hoy la economía política conserva una evidente orientación histórica y holística, es decir, analiza cualquier realidad como una todo integrado y globalen lugar de estudiar sus partes por separado.
Hay que tener en cuenta que las acciones de En conclusión, la economía es una cuestión política, por lo tanto Por lo tanto, ante el razonamiento económico siempre debemos plantearnos la pregunta ¿quién se beneficia y quién perjudica con lo que se hace? Sin embargo, nunca se debe dar crédito a ningún analista económico que afirme que sus análisis son científicos y no evaluativos, ya que ambos se complementan y concatenan.


