Con motivo del 25 aniversario de la partida física de juan boscoEl pasado 1 de noviembre diversas instituciones realizaron actividades en su honor, especialmente la Fundación Juan Bosch, el Partido de la Liberación Dominicana y la Fuerza del Pueblo. Esta organización realizó la conferencia “Juan Bosch: vida, obra y legado”, dirigida por el Dr. Rafael Alburquerque, con comentarios de Daniel Beltré López y el escritor; Las palabras de cierre del acto estuvieron a cargo del médico Leonel Fernándezquien expresó el compromiso, a nombre de su organización, de producir, una vez más, un gobierno que responda a las aspiraciones y sueños del homenajeado maestro y héroe. A continuación publicamos un fragmento del discurso magistral del Dr. Alburquerque:
En agosto de ese mismo 1961, cincuenta y cinco jóvenes dominicanos, para que se vea la preocupación del Profesor Bosch, sin haber llegado al país, cincuenta y cinco jóvenes dominicanos son invitados a estudiar Ciencias Políticas en el Instituto de Educación Política, en San José, Costa Rica.
Al llegar a la casona que albergaba la escuela de política en el pueblo de San Isidro de Coronado, de repente vi a una persona caminando hacia nosotros, erguida, con el mentón ligeramente levantado, de rostro severo. No sabía quién era. Y cuando estuvo cerca de nosotros, abrió los brazos y exclamó en voz alta: «Mi querida sobrina». Y abrazó a Milagros Ortiz en sus brazos. Entramos al instituto, nos sentamos con él a almorzar. Nos acompañó, habló mucho con Milagros y de repente se volvió hacia mí, y para mi primera sorpresa, lo primero que hizo fue preguntarme: «Dime, ¿cómo están Chichí y Cheché?».
Eran los apodos con los que mis amigos más cercanos llamaban a mi padre y a mi madre. Y me preguntó: «¿De qué organización vienes?» Y le dije: «Para él 14 de junio y de Unión Cívica Nacional«. Y me dice, la primera lección política que recibí en mi vida: «Tienes que decidir rápidamente en cuál de los dos te quedas».
Pensé: «Pero bueno, el profesor no sabe que la Unión Cívica es una organización patriótica y que el 14 de Junio es un partido político». Y enseguida me dijo y disipó mis dudas: «Esa es una táctica para atraer gente. Muy pronto se van a convertir en un partido político». Y esa fue mi primera lección de política. ¿Qué aprendimos en la escuela secundaria? Y esto es parte de la historia del profesor Bosch. El instituto fue organizado por una corriente política que en ese momento viajaba por varios países latinoamericanos. Una orientación política que se identificó en ese momento como la izquierda democrática. Y en él actuaron Víctor Raúl Haya de la Torre en Perú, Rómulo Betancourt en Venezuela, José Figueres en Costa Rica, Luis Muñoz Marín en Puerto Rico. Y esa izquierda democrática, que era la orientación política de Bosch en aquel momento, se situaba en lo que luego podríamos llamar una tercera vía.
Varias veces escuché a los diferentes profesores que teníamos en la escuela decir: «A diferencia de Europa, donde hay un proletariado ya formado y una burguesía como clase dominante y clase política, en América Latina no hay proletariado y mucho menos burguesía».
Esa fue la filosofía, eso fue lo que aprendimos, entre tantas cosas. Y debo decirles que en el caso del profesor Bosch, él también impartió un curso de historia social dominicana, y fue la primera vez que pude escuchar, no la narración de historia que nos enseñaban en las escuelas dominicanas. Fue una narrativa que no entendíamos en ese momento, pero que se nutría de una interpretación dialéctica de la historia. Luego explicaron que Duarte era un pequeño burgués liberal, que Pedro Santana era un hatero, que los hateros eran la clase dominante en 1844. Era la primera vez, sobre lo que luego escribiría en la obra Composición Social Dominicana. (Continuará).


