Menos de veinticuatro horas después de la adhesión de la República Dominicana al Declaración de Consenso de GinebraLa residencia de la Embajada de Estados Unidos fue inaugurada para celebrar el evento.
La recepción, que acogió a varios exponentes del conservadurismo local, recordó que las mujeres están a merced de la Iglesia: Monseñor Carlos Tomás Morel Diplanarzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, encabezó la oración a la que se sumaron los presentes.
Había políticos y funcionarios, entre ellos el par de Víctor de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Salud -Bisonó y Atallah-, y una viceministra de la Mujer. La asistencia de este tipo de funcionarios deja muy clara la línea del Gobierno: cada vez más alineado con la cueva, se aleja del respeto a los derechos de las mujeres y, lejos de las tres causas, quieren controlar más nuestros cuerpos con ese instrumento. Cómo nos fallaste, Luis Abinader!


