SANTO DOMINGO.- El líder política, Claudia Rita Abreu, aseguró que el eLa educación en República Dominicana está en caída libre, por la envidia y la avaricia de algunos.
En un artículo de opinión publicado en un diario de circulación nacional, Abreu, quien actualmente forma parte de Avancemos, tras su renuncia al PLD, afirma que no comparte la teoría de que el 4% para educación ha sido un fracaso, sino la falta. de compromiso por hacer las cosas bien y cumplir los acuerdos que firmaron.
“En 2016, el crecimiento del sector educativo fue un fenómeno tangible y se sintió en toda la sociedad. Un docente pasó de trabajar tres sesiones diferentes en tres recintos educativos diferentes a trabajar una sesión completa o jornada extendida, en un solo recinto educativo, donde además desayunaba, almorzaba y merienda con los estudiantes, lo que generaba menos estrés en la docencia. , así como nunca habían vivido ajustes salariales tan drásticos”, explicó.
Además, dijo que el tema de la famosa “calidad” -que es un proceso lento y desigual-, cuya génesis se acordó lograrse a partir de una formación docente superior y con mejores requisitos para ser aceptado en la carrera docente; Sí, empezó a concebirse y ejecutarse, pero fueron las universidades las que complicaron el asunto al no querer invertir en mejores formadores de formadores a pesar de que el Estado en 2015 y 2016 se comprometió a hacer casi la totalidad de esa inversión renovadora. Pero quien llega parece encontrar que la “calidad” es otra cosa y trabaja a través de consultoras caras y la elaboración de informes carísimos, para decir lo que ya se sabe a un coste altísimo.
“Lo más doloroso es que dejando de lado lo conceptual, hoy nos resulta incomprensible cómo el Presidente de la República mantiene en esa posición a Ángel Hernández: un hombre, que además de ser ya tildado de abusador de otros funcionarios del Ministerio de Educación, sobre todo, de quienes ocupan cargos por decretos del propio presidente, que como he dicho en otras ocasiones, para el señor Hernández son sugerencias, no órdenes presidenciales.
«Es un desviador por excelencia de fondos hacia instituciones, como, OEI, UNICEF, EDUCA y PNUD; al parecer un mecanismo preferido por su dirección para eludir el cumplimiento de la Ley de Compras y Contrataciones. Nosotros -muchos actores que seguimos el accionar del sector- suponemos que fue bajo este “esquema” que se pagaron las cuentas del famoso escándalo, que entre otras cosas, salió con muchos errores, ya que en la ejecución presupuestaria de ese año no aparece en su portal web de pagos al respecto para un volumen de textos de esta magnitud en términos económicos. Sólo hay que verificar lo dicho con compras anteriores. Para Hernández, los libros nunca fueron adquiridos en Minerd antes que él. Qué actitud y soberbia creerse el alfa y omega de una actividad que se desarrolla desde hace décadas en esa institución pública y que realizan los pasados ministros de manera rutinaria”, explicó.
Asimismo, el dirigente político expresó que ni los dirigentes del partido de gobierno, ni los docentes, ni la sociedad en general entienden la razón por la cual se debe tolerar tal personaje, destruyendo absolutamente todo lo logrado.
“En primer lugar, los fondos descentralizados no llegan a tiempo a los distritos o regiones, lo que deja a estos directores inoperantes. En segundo lugar, cambió el Currículo Educativo que encontró, producto de amplias consultas y consensos, cuya preparación tomó más de seis años, por un material elaborado de manera apresurada, incomprensible y que ha causado muchos problemas con la enseñanza en clase.
Agregó que como tercer punto, los programas de mantenimiento y construcción de escuelas se han ralentizado a voluntad y de manera autónoma, lo que ha hecho que este proceso no vaya a la velocidad que técnicamente merece. “Y lo peor de todo es la forma turbia, arbitraria e indignante con la que gestiona el presupuesto público de manera medallista y violando la ley de compras y contrataciones”.
Señaló que a pesar de lo ya mencionado, pareciera que el presidente, Luis Abinader, entiende que este es el Ministro de Educación que merecen nuestros niños y adolescentes, lo que lo convierte en dueño de todas las frustraciones, maltratos y malestares que giran. en torno al señor Ministro Ángel Hernández, alias “el destructor de escuelas”.
«¡Viva la ministra! Al flamante ministro de Educación en el que gastamos nuestro dinero», concluye en su escrito Claudia Rita Abreu.


