Santo Domingo. El Ministerio de la Mujer conmemoró el natalicio de Abigail Mejía, intelectual y pionera del feminismo dominicano, cuyos aportes revolucionaron la democracia en el país. La conmemoración se realizó a través de la conferencia titulada “Abigail Mejía: Construcción de la voz femenina”.
En el marco del evento, la Ministra de la Mujer, Gloria Reyes, destacó la vigencia del pensamiento de Abigail Mejía y su aporte a la historia nacional, recordando que no se trata sólo de mirar al pasado, sino de reconocer el valor de las mujeres que, a través de la escritura, el pensamiento y la acción, abrieron el camino para que hoy podamos seguir avanzando en igualdad.
- La conferencia impartida por la historiadora Reina Rosario, miembro nacional correspondiente de la Academia Dominicana de la Historia, quien abordó la vida y legado de Ana Emilia Abigaíl Mejía Soliere, destacando su lucha imparable por los derechos políticos y civiles de las mujeres, bajo el tema “Construcción de la voz femenina”.
Legado y vigencia
Durante su presentación, Rosario destacó a Abigaíl Mejía como figura clave del pensamiento feminista dominicano, así como su papel como escritora, intelectual y promotora de la participación de las mujeres en la vida pública.
En ese sentido, la directora de la Dirección de Educación de Género del Ministerio de la Mujer, Fátima Lorenzo, destacó la importancia de visibilizar los aportes de las mujeres que han incidido en la construcción de ciudadanía y derechos en el país, y destacó el papel de la Biblioteca Abigail Mejía como un espacio de conocimiento y consulta al servicio de investigadores, estudiantes y ciudadanía en general, orientado a preservar y difundir el papel y aportes de la mujer dominicana en los asuntos nacionales.
La actividad se llevó a cabo en la Escuela de Igualdad Magaly Pineda, donde se reunieron autoridades institucionales, personal técnico y académico, colaboradores y colaboradoras, en un encuentro orientado a fortalecer la memoria histórica y promover el pensamiento crítico sobre la igualdad de género.
El encuentro permitió vincular los desafíos actuales con el pensamiento de Abigail Mejía, resaltando la importancia de la voz femenina como construcción histórica, social y colectiva.
Desde la Escuela de Igualdad Magaly Pineda se destacó el rol misional del Ministerio de la Mujer para promover espacios de formación que fortalezcan la igualdad de derechos, la ciudadanía y la recuperación de la memoria histórica de las mujeres.
Pionera del sufragio femenino en República Dominicana
La carrera de Abigail Mejía
Ana Emilia Abigaíl Mejía Soliere fue una destacada intelectual dominicana de pensamiento multidisciplinario. Se distinguió como pensadora, filóloga, humanista, feminista y docente normal, escritora, políglota, pedagoga y ensayista, activista cívica, poeta, crítica literaria, fotógrafa, historiadora y museógrafa, con significativos aportes a la vida democrática del país.
Su obra la posiciona como una de las figuras más influyentes del siglo XX en República Dominicana.
Nació el 15 de abril de 1895 en Santo Domingo. Tras finalizar sus estudios en el Instituto de Señoritas Salomé Ureña y el Liceo Dominicano, continuó su formación en Barcelona, donde obtuvo el título de maestra normal a los diecisiete años, convirtiéndose así en la primera dominicana graduada en esa profesión.
Lucha por el sufragio
A lo largo de su carrera jugó un papel clave en la conquista del voto femenino en República Dominicana a través de su activismo y liderazgo en el movimiento feminista.
Fue fundadora de Acción Feminista Dominicana (AFD), organización desde la que impulsó la educación cívica de las mujeres y defendió su derecho a la participación política. A través de escritos, conferencias y acciones públicas impulsó el debate nacional sobre la ciudadanía femenina, sentando las bases que contribuirían al reconocimiento del sufragio femenino en 1942.
Murió a los 45 años, pero su legado sigue vivo en la educación, la cultura y la lucha por la igualdad de género. Su vida y obra han sido ampliamente reconocidas, al punto de ser trasladada al Panteón de la Patria como la séptima mujer en recibir este honor.
Su figura encarna un legado decisivo en la consolidación de la identidad de la mujer dominicana y en la conquista de su voz política, expresada en el derecho al voto y la participación ciudadana.



