Santo Domingo.– La reciente decisión del presidente Luis Abinader ordenar el cese inmediato de cualquier actividad relacionada con el Proyecto Romeroen la provincia de San Juan, ha reactivado el debate nacional sobre el futuro de la minería en República Dominicana, generando reacciones encontradas entre el sector empresarial, ambientalistas y actores políticos.
El Gobierno: prudencia y escucha social
el presidente Luis Abinader Este lunes ordenó la suspensión del proyecto, argumentando la necesidad de actuar con prudencia ante las preocupaciones expresadas por las comunidades locales.
El presidente defendió la medida como parte de un estilo de gobierno basado en “escucha activa”:
“Este Gobierno escucha con atención, respeto y responsabilidady cuando los ciudadanos expresan inquietudes, nuestro deber es actuar con prudencia y transparencia”.
La decisión se ha interpretado como una respuesta directa a la protestas y preocupaciones sobre el impacto ambiental del proyecto en una zona de alta sensibilidad hídrica y agrícola.
Camipe: alerta por seguridad jurídica y clima de inversión
El Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana (Camipe) expresó preocupación por las implicaciones institucionales de la medida, señalando que la paralización de un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) afecta la previsibilidad del sistema regulatorio.
Según la entidad, detener este proceso no fortalece la protección del medio ambientepero interrumpe el mecanismo técnico que precisamente busca garantizarlo.
También advirtió sobre el impacto en la confianza de los inversores y la estabilidad del sector, que en el primer trimestre de 2026 registró un 7,7% de crecimiento.
La organización insistió en la necesidad de una nueva ley minera que establezca reglas claras, participación social y seguridad jurídica:
«La República Dominicana no debe elegir entre desarrollo y protección ambiental. Debe seguir construyendo una minería responsable, técnicamente evaluada y socialmente dialogada.»
Asimismo, valoró la apertura al dialogo del presidente Abinader y ofreció su colaboración técnica para un proceso de revisión integral.
Ambientalistas: un debate que sigue abierto
Del sector ambiental, el especialista luis carvajal Consideró que la decisión presidencial representa un avance, pero advirtió que el problema de fondo no está resuelto.
Carvajal explicó que el Proyecto Romero Es sólo una parte de un sistema más amplio de concesiones mineras en la región, que requiere una revisión estructural del modelo:
“Romero es sólo un frente pequeño “dentro de una concesión más amplia y múltiples concesiones en el área”.
El ambientalista sostuvo que La presión social fue decisiva. en la decisión gubernamental y destacó la organización de las comunidades locales como un factor clave.
Sin embargo, advirtió que el El debate debe ir más allá de un solo proyecto. y abordar cuestiones como el uso de la tierra, la gestión del agua y la fragilidad ambiental del Valle de San Juan. También insistió en la necesidad de actualizar el marco legal minero y fortalecer los procesos de evaluación ambiental, con una visión de política de Estado:
“Es un obligatorio del Estado dominicano para definir un marco jurídico correcto y consultar a la población”.
César Dargam: apoyo al diálogo, pero dudas institucionales
El vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargamexpresó su desacuerdo con la paralización del proyecto, aunque reconoció la trayectoria del presidente Abinader en materia de consensos.
Dargam advirtió que La medida plantea interrogantes sobre la solidez de los procesos institucionales. y toma de decisiones basada en evidencia técnica:
“No estoy de acuerdo con la paralización de cualquier actividad relacionada con el Proyecto Romero, ya que plantea dudas sobre la salvaguardia de los procesos institucionales”. claro y basado en evidencia.”
Sin embargo, afirmó que la minería responsable puede ser una oportunidad para el pais si se gestiona con equilibrio entre los aspectos social, ambiental y económico.
el presidente @luisabinader Se ha caracterizado por su vocación de consulta, con prudencia, sensibilidad y empatía. Sin embargo, no estoy de acuerdo con la “detención de cualquier actividad relacionada con el Proyecto Romero” ya que plantea dudas sobre la salvaguardia…