Por Mike Friedrichsen y Ana María Díaz
En un contexto marcado por la crisis climática, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica, la Conferencia de sostenibilidad de Hamburgo se consolidó como un espacio internacional relevante para promover soluciones colectivas a los desafíos del desarrollo sostenible.
Más que un foro de debate, la conferencia se ha convertido, en apenas tres años, en una plataforma de acción que reúne a líderes de gobiernos, organismos multilaterales, empresas, academia y sociedad civil con el propósito de transformar el diálogo en alianzas, inversiones y acciones concretas.
Organizado los días 29 y 30 de junio por el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Ciudad Libre y Hanseática de Hamburgo y Fundación Michael Otto, La edición de 2026 reunió a 1.600 participantes de 115 países y centró sus debates en tres ejes principales: economías resilientes, tecnología y el futuro del planeta; riesgos, incertidumbre y conflictos; y fortalecer el multilateralismo y la gobernanza para garantizar el futuro de la cooperación internacional.
La conferencia adquirió especial relevancia en un momento en el que los desafíos globales son cada vez más interdependientes. La reducción del financiamiento para el desarrollo, la necesidad de fortalecer la movilización de recursos internos, la urgencia de acelerar la transición hacia las energías renovables y un escenario internacional cada vez más fragmentado exigen nuevas formas de cooperación capaces de generar respuestas compartidas.
Ante esta realidad, la Conferencia de Hamburgo promueve un modelo de cocreación en el que gobiernos, sector privado, organizaciones internacionales y sociedad civil trabajen juntos para diseñar soluciones innovadoras, escalables y orientadas a resultados.
Este enfoque refleja el compromiso de Alemania y el PNUD con una cooperación internacional capaz de transformar los acuerdos en acciones concretas. Los resultados empiezan a ser visibles: apenas un año después de la adopción de la Declaración de Hamburgo sobre Inteligencia artificial responsable Para los ODS, más de 256.000 personas han recibido capacitación en habilidades de inteligencia artificial, 270.000 niños han sido vacunados gracias a soluciones basadas en inteligencia artificial y modelos de código abierto ya funcionan en 61 idiomas africanos, lo que demuestra cómo una asociación global puede traducirse en beneficios tangibles para millones de personas.
Este mismo espíritu de acción se reflejó en los resultados de la edición de 2026. Entre los principales logros se encuentran la creación o fortalecimiento de más de 15 alianzas internacionales para promover el desarrollo sostenible y el lanzamiento de la Comisión Norte-Sur de Cooperación para el Desarrollo, una iniciativa encaminada a construir alianzas más equitativas y efectivas para enfrentar los desafíos del siglo XXI. Más que generar consensos, la conferencia busca convertir ideas en mecanismos concretos de cooperación e inversión.
Para un país como República Dominicana, altamente expuesto a los efectos del cambio climático y con una economía estrechamente ligada al turismo, la agricultura, el comercio y la inversión internacional, estos debates tienen una importancia estratégica. Fortalecer el acceso al financiamiento para el desarrollo, acelerar la transición hacia energías limpias, atraer inversiones sostenibles y consolidar instituciones capaces de gestionar riesgos y responder a escenarios de incertidumbre son factores esenciales para seguir promoviendo un crecimiento económico resiliente e inclusivo.
Las consultas realizadas De cara a la conferencia, reflejan que esta visión también es compartida por los ciudadanos dominicanos. Los resultados muestran que los dominicanos consideran que la cooperación internacional debe priorizar la protección de bienes públicos globales, como el clima y la salud (27%), seguida de la reducción de las desigualdades (15%) y la prevención de conflictos (14%).
Estos hallazgos evidencian una comprensión cada vez mayor de que los desafíos nacionales están estrechamente vinculados a la dinámica global y que las soluciones requieren asociaciones más sólidas y una cooperación internacional efectiva.
En última instancia, la Conferencia sobre Sostenibilidad de Hamburgo envía un mensaje claro: ningún país puede por sí solo abordar desafíos que son de naturaleza global. Para Alemania y el PNUD, fortalecer el multilateralismo y construir alianzas entre gobiernos, el sector privado, la academia y la sociedad civil no es solo una aspiración, sino una condición indispensable para avanzar hacia un futuro más resiliente, inclusivo y sostenible para todas las personas. (Maike Friedrichsen es embajadora de Alemania en República Dominicana. Ana María Díaz, representante residente del PNUD-RD)



