El presidente de los EE.UU., Donald TrumpDijo ayer viernes que su Gobierno tiene «una gran decisión que tomar» respecto a Irán e insistió en que los representantes del Gobierno de Teherán «son personas muy difíciles» en un momento marcado por las negociaciones bilaterales y la creciente posibilidad de que Washington bombardee la república islámica.
«Tenemos una gran decisión que tomar. Ya sabes, no es fácil, nada fácil», afirmó Trump durante un mitin celebrado en el puerto de Corpus Christi (Texas), epicentro de la exportación de hidrocarburos procesados estadounidenses.
El presidente aseguró que Irán es «un país que lleva 47 años destruyendo gente» y que sus gobernantes «son gente muy difícil».
«Quiero enfatizar que son personas muy peligrosas y difíciles», añadió Trump sobre los representantes del régimen de los ayatolás. «Han destruido barcos, han matado a mucha gente, no sólo estadounidenses, sino mucha gente. Ha sido terrible. Han muerto 32.000 personas en los últimos dos o tres meses», explicó. Trump afirmó que los representantes de Teherán «quieren llegar a un acuerdo» sobre su programa atómico, pero que éste debe ser «un acuerdo significativo» para satisfacer a Washington.
El presidente recordó los ataques a las instalaciones nucleares iraníes en Fordó, Natanz e Isfahán el pasado mes de junio pero, una vez más, aseguró que prefiere solucionar la actual crisis «por medios pacíficos». Antes de llegar a Texas para dar un mitin a los trabajadores de refinerías y procesadoras, Trump dijo este viernes a su salida de la Casa Blanca que no está contento con cómo está negociando Teherán sobre su programa nuclear, pero admitió que aún no ha tomado «una decisión final» sobre si atacar o no a Irán.
Justo antes del mitin, el republicano volvió a insistir en que lo que persigue su Ejecutivo es “un enriquecimiento cero (de uranio), no al 20% ni al 30%” por parte de la República Islámica y que no teme que un ataque contra Irán pueda disparar el precio global del crudo. Tras negociar el jueves en Ginebra, Washington y Teherán han programado una nueva reunión el lunes en Viena, sede del Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Washington exige a Irán un enriquecimiento cero de uranio. En medio de las negociaciones el portaaviones USS Gerald R. Ford Tiene previsto llegar estos días a la costa norte de Israel y sumarse al enorme despliegue militar estadounidense.



