Durante meses, tal vez años, la biblioteca Museo de Arte Moderno Estaba en desuso, ni organizado ni frecuentado. Algo sorprendente, ya que la biblioteca de un museo es parte fundamental de la institución, para la investigación, consulta y ampliación del conocimiento.
Afortunadamente ha resucitado, y tanto los catálogos como los libros, renovados, organizados, clasificados, están a disposición de los interesados, gracias en gran parte al incansable trabajo voluntario.
Ahora, esta unidad del museo ha ampliado sus recursos, adquirido ordenadores, creado un “rincón” o más bien una sección equipada y bellamente decorada para los niños. Se ha cambiado el mobiliario de personal y usuarios. No falta una pantalla grande.
Ya no es una biblioteca, sino una mediateca, que propone nuevos medios, se abre a la tecnología, con un responsable formal y un equipo de voluntarios eficientes.
Hoy se llama el Mediateca Aquiles Azar. No podría ser un nombre mejor. Aquiles Azar fue un maestro del arte moderno y contemporáneo, un excelente dibujante y pintor, que además tenía pasión por la lectura y los libros. Tampoco olvidamos que fue un profesional científico, doctor en filosofía. La poesía fue otro de sus talentos. Podríamos calificar su competencia, sus conocimientos, sus intereses de ecuménicos y excepcionales. La Mediateca Aquiles Azar le rinde homenaje, por lo que tiene un compromiso plural y supremo.
Actividades de arte y cultura.
En un museo no basta con la colección permanente y las exposiciones por muy imprescindibles que sean. Y, en ese sentido, el Museo de Arte Moderno es la pinacoteca más grande del país, con cuatro pisos, una inmensa superficie y varias exposiciones simultáneas.
Sin embargo, la primera institución de arte nacional necesariamente programa actividades culturales, conferencias, encuentros, debates, proyecciones, y para ello cuenta con un auditorio, con capacidad para un gran público. En Santo Domingonadie que ame el arte, sus implicaciones históricas, psicológicas, estéticas, deja de asistir a parte de las actividades que allí se desarrollan. Para otras actividades, accesibles a diferentes públicos, menos exigentes, más ligeras, incluidas las familias, se necesitaba otra sala “transformable”, y el Mediateca Aquiles Azar, ampliando con gusto sus servicios, es un lugar de amplia programación, que optó por un horario propio, en horario de mañana. Es un comienzo, pero ya se han realizado con éxito las primeras actividades programadas.
Dúo y diálogo fotográfico
Por la importancia de la fotografía dominicana y su nivel como arte, por su popularidad, debe motivar una de las actividades de la Mediateca. El cual decidió organizar la presentación de dos fotógrafos muy conocidos y reputados: Tony Fondeur y Mariano Hernández.
No sólo iban a mostrar y proyectar sus respectivos trabajos -incontables- sino que participarían en un diálogo, invitando a los asistentes a formular preguntas y comentarios. Por cierto, en esta programación de la Mediateca uno de los objetivos es la integración del público, para que no se limite a escuchar, sino que participe, enriqueciendo incluso el tema y el contacto con los exponentes.
Previamente, antes de que hablen los invitados principales, se estila una presentación institucional. El responsable de la Mediateca, Liselotte BaigesDe manera elocuente, mostró su conocimiento del tema, cuánto apreciaba la fotografía y se refirió al talento de ambos artistas.
Tony Fondeur y Mariano Hernández
Respetando el orden alfabético, Tony Fondeur tomó el primer turno. Con el buen humor que le caracteriza, inició sus palabras, con una comunicativa sonrisa. Siempre cautivado por la historia, no pudo resistirse a contar la evolución de la fotografía desde sus inicios, a nivel internacional y nacional, con una seguridad que sorprendió.
Su apasionado manejo de la teoría le hizo sacrificar su fotografía personal: sólo mostró algunas de sus imágenes, cuando, innumerables, los viajes de su cámara que le acompañaban… retrataban personas, animales y paisajes de América, África, Europaa menudo según enfoques únicos. Nos prometió otra sesión… con fotos identificativas.
Mariano, simplemente le llamamos Hernández, es el favorito de la gran mayoría de artistas dominicanos que le confían la fotografía de sus obras. Ahora, pública y culturalmente, es el “espejo” del carnaval dominicano y caribeño.
Felizmente, la pantalla mostró un repertorio tan documentado como emotivo, que ilustra la creatividad popular carnavalesca. Desfilaron sus fotografías al ritmo de trajes y máscaras, colores y texturas, metamorfosis y alegorías, tradición popular e innovación.
Es más, la fotografía carnavalesca de Mariano no sólo se ve, se oye, tiene ritmo… Sin embargo, faltaban otras capturas temáticas de su objetivo, por ejemplo la fotografía teatral… Y no hablemos de los retratos del pueblo, inconfundibles. ¡Mariano Hernández y Tony Fondeur tienen agendado otro encuentro en la mediateca Aquiles Azar!
El público reaccionó fascinado. Los aplausos “crujieron”, las preguntas revolotearon, nadie quería irse. Un éxito más de la experiencia fotográfica dominicana.
coda
La Mediateca Aquiles Azar se constituirá como una sala cultural, abierta al talento de diferentes generaciones, a diferentes categorías creativas, a diferentes públicos, entre los que esperamos ver a familias, escolares y niños, para quienes la sala fue especialmente equipada.



