Nueva York. el congresista Adriano Espaillat, quien busca la reelección por el Distrito 13 de Nueva York, habló el pasado fin de semana desde el púlpito de la histórica iglesia encabezada por el influyente reverendo Al Sharpton, ubicada en el corazón de Harlem.
Espaillat, que cuenta con el apoyo de amplios sectores de la comunidad afroamericana y dominicana, los principales sindicatos de la ciudad, numerosos cargos electos -latinos, afroamericanos y blancos- así como profesionales.
Asimismo, por parte de periodistas, asociaciones comunitarias, comerciantes, clubes y amas de casa, expresó, en presencia del reverendo Sharpton, un mensaje centrado en la unidad, la solidaridad y la defensa de las comunidades históricamente subrepresentadas.
“Es un privilegio estar en esta iglesia histórica, un lugar que nos recuerda que nuestras historias no deben reinventarse ni reescribirse”, dijo Espaillat.
“Nuestra historia fue escrita con nuestras propias manos, con nuestra propia tinta, a través de la lucha, el sacrificio y la perseverancia”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que «la fuerza del cambio debe surgir de las raíces profundas de nuestros barrios, no de quienes llegan de repente, como en paracaídas, pretendiendo entender a nuestras comunidades. Sabemos quiénes han estado con nosotros en los momentos difíciles».
El legislador recordó episodios que, a su juicio, reflejan la solidaridad histórica entre las comunidades afroamericana y latina.
«Cuando el dominicano Kiko García fue asesinado en Washington Heights, el reverendo Sharpton estuvo allí para acompañar en el dolor a nuestra comunidad. No hablaba español, pero entendía algo aún más importante: la solidaridad», dijo.
También evocó el caso de Eric Garner, el hombre afroamericano que murió en Staten Island cuyas últimas palabras, «No puedo respirar», resonaron en todo el país.
“Yo estaba con su familia, al lado del reverendo Sharpton, quien lideró esa lucha por la justicia”, dijo.
Espaillat también destacó el papel desempeñado por Sharpton durante décadas en la defensa de los derechos civiles.
«A lo largo de los años, el Reverendo Sharpton ha abierto sus puertas y ha unido a la gente. Ha construido un hogar para quienes buscan justicia, dignidad e igualdad. Ha trabajado incansablemente para garantizar que todos tengan un lugar bajo la misma tienda», dijo.
El congresista destacó que las comunidades afroamericana y latina han enfrentado numerosos desafíos juntas.
«Nuestras comunidades han pasado por muchas cosas juntas. Superamos la epidemia de crack, la pandemia de COVID-19 y ahora enfrentamos la epidemia de opioides. Juntos hemos construido una coalición histórica: afroamericanos, latinos y trabajadores», dijo Espaillat.
Añadió que «esa coalición fue impulsada por el ex alcalde David Dinkins y fortalecida por el reverendo Sharpton. Es la coalición de Harlem, Washington Heights, el Bronx y las familias trabajadoras de toda esta ciudad. Y continuaremos unidos para garantizar que siga siendo fuerte, no sólo para resistir, sino para dar forma al futuro de Nueva York».
El reverendo Al Sharpton, fundador y presidente de la Red de Acción Nacional (NAN), también conocida como Casa de Justicia, es uno de los activistas de derechos civiles más influyentes de Estados Unidos. Durante casi cinco décadas ha sido una voz destacada en la lucha por la reforma policial, el derecho al voto y la igualdad racial.
Sharpton se ha desempeñado como un influyente asesor de presidentes y líderes políticos, centrando su trabajo en defender los logros del movimiento de derechos civiles y denunciar las amenazas actuales a la igualdad y la diversidad. En 2004 fue candidato a la presidencia del Partido Demócrata.
Además, es analista político y presentador del programa “PoliticsNation”, transmitido por MSNBC, y es considerado una de las figuras afroamericanas más influyentes en la vida política y social de Nueva York.



