La propuesta de reforma del sistema de pensiones establece incrementar progresivamente el tipo de cotización desde el actual 9,97% hasta el 15,25% yun período de ocho años, con el objetivo de mejorar las jubilaciones futuras, ampliar las garantías mínimas y fortalecer la sostenibilidad del sistema de pensiones dominicano.
La iniciativa, actualmente en discusión entre sectores vinculados a la seguridad social, contempla un aumento escalonado del ttanto para trabajadores como para empleadores, además de un aumento del fondo de solidaridad social para financiar pensiones mínimas vitalicias.
De aprobarse la reforma, el descuento mensual aplicado a los trabajadores pasaría del 2,87% al 4,43% en ocho años, mientras que el aporte patronal pasaría del 7,10% al 10,82% en el mismo período, según explicó Francisco Torres, superintendente de Pensiones.
De aprobarse la reforma, el descuento mensual aplicado a los trabajadores pasaría del 2,87% al 4,43% en ocho años
Además, el aporte destinado al fondo de solidaridad social aumentaría del 0,4% al 1,25%, con el propósito de garantizar una pensión vitalicia a los trabajadores que acumulen al menos 15 años de aportes.
Torres indicó que los cambios se aplicarían de manera gradual para evitar efectos negativos sobre el empleo formal y la competitividad empresarial.
“El objetivo es hacerlo de forma gradual para que la economía pueda absorber los cambios sin generar desempleo”, afirmó.
Los beneficios comenzarían desde el primer año.
Torres aseguró que los efectos positivos de la reforma se empezarían a sentir desde el primer año de implementación.
«Las garantías mínimas entrarían desde el primer año. Incluso podrían aumentar las pensiones de las personas que ya están jubiladas en cuanto se aprueben los cambios», afirmó.
Según explicó, la propuesta busca aumentar las pensiones entre un 25% y un 50%, además de ampliar la cobertura de garantías mínimas para los trabajadores que actualmente no pueden completar suficientes años de aportes.
La reforma reduciría temporalmente el requisito mínimo para acceder a una pensión garantizada, pasando de 360 a 180 aportaciones en determinados casos.
“El centro de esta reforma es garantizar que las personas no se queden sin recursos cuando se agote su cuenta individual”, afirmó.
Garantías ajustadas a la inflación
La propuesta contempla que las pensiones mínimas se reajusten periódicamente de acuerdo con la inflación para evitar pérdida de poder adquisitivo.
Según las proyecciones presentadas por la Superintendencia de Pensiones, alrededor del 30% de los afiliados podría alcanzar una pensión equivalente al 100% de su salario contributivo, mientras que alrededor del 50% tendría garantizada una tasa de reemplazo cercana al 72%.
Torres explicó que actualmente uno de los principales problemas del sistema es que muchos trabajadores no pueden completar los años de aportes requeridos debido a la alta informalidad laboral.
Estudios realizados junto con el Banco Mundial estiman que sólo alrededor del 20% de los afiliados alcanzarían 30 años completos de cotizaciones bajo las reglas actuales.



