El Ministerio Público realizó 20 allanamientos como parte de una investigación internacional que sigue a una presunta estructura criminal dedicada a la trata de personas, explotación sexual y lavado de dinero con base en Bélgica y compuesto por hombres y mujeres dominicanos.
Las investigaciones, coordinadas con autoridades belgas, identificaron un esquema mediante el cual se movilizaban beneficios económicos obtenidos de actividades ilícitas para introducirlos en el sistema financiero dominicano y ocultar su verdadero origen, según el órgano de la fiscalía.
Según la investigación, parte de estos recursos generados por la red fueron transferidos desde ese país a República Dominicana para ser utilizados en inversiones inmobiliarias y otras operaciones financieras encaminadas a darle apariencia de legalidad a los fondos.
La investigación se inició en junio de 2026 tras la detención en Bélgica de Ana Mercedes Encarnación Mejía y Juana de Jesús Holguín, junto a otras dominicanas identificadas como miembros de una red que reclutaba mujeres de República Dominicana y Colombia para transportarlas a Europa con fines de explotación sexual.
Cinco víctimas fueron rescatadas el pasado mes de junio durante una intervención realizada en la residencia de Encarnación Mejía en Bélgica. Posteriormente, las autoridades belgas identificaron una estructura que obtenía importantes beneficios económicos a través de estas actividades delictivas y que utilizaba mecanismos para movilizar y ocultar los ingresos generados.
Como parte de la cooperación jurídica internacional, la Dirección General de Fiscalía, con el apoyo de la Dirección de Asistencia Jurídica Internacional y Derechos Humanos, la Fiscalía Especializada contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo y el Departamento de Lavado de Activos de la Policía Nacional, realizaron diligencias para recabar pruebas relacionadas con el esquema financiero de la organización.
Los allanamientos se realizaron en inmuebles vinculados a la estructura criminal en el Gran Santo Domingo, incluyendo Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste y el Distrito Nacional, así como en San Francisco de Macorís, provincia Duarte. En el procedimiento participaron miembros de la policía belga y holandesa acreditados para la investigación.
Las acciones son parte del estrategia Cooperación internacional del Ministerio Público para enfrentar las estructuras del crimen organizado transnacional vinculadas a la trata de personas, la explotación sexual y el lavado de dinero.



