Salvador Esta semana cumple cuatro años bajo una régimen de excepciónuna medida de seguridad contra las pandillas adoptada en marzo de 2022 por el Gobierno de Nayib Bukele tras la mayor escalada de asesinatos de la historia reciente salvadoreña, que cuenta con amplio apoyo a la reducción «histórica» de homicidios, pero que es cuestionada por las miles de denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Aquí cinco claves para explicar su aplicación:
1. ¿Por qué se aprobó y por qué se mantiene?
El régimen fue aprobado el 27 de marzo de 2022 por la Asamblea Legislativa, dominada por el partido gobernante Nuevas Ideas (NI), como medida extraordinaria tras un fin de semana con más de 80 homicidios.
Esta crisis de asesinatos fue resultado de la ruptura de un pacto entre el Gobierno de Bukele y las pandillas, según investigaciones del medio local El Faro.
Bukele y su Gabinete de Seguridad aseguran que el régimen de emergencia ha permitido combatir a las pandillas, liberar territorios del dominio de estas organizaciones y reducir significativamente los homicidios en el país, considerado durante años como uno de los más violentos del mundo, aunque El Salvador venía experimentando descensos sostenidos de los asesinatos desde 2016.
Esta respuesta a la ola de homicidios le valió a Bukele un gran apoyo popular y su reelección inmediata, a pesar de que la Constitución prohibía un segundo mandato consecutivo.
2. En vigor desde hace cuatro años
Pese a que el Gobierno Bukele afirma haber trastocado el funcionamiento de las maras con más de 91.300 detenciones de pandilleros o personas vinculadas a estas, el Congreso ha ido ampliando sucesivamente la medida extraordinaria hasta 48 veces a petición del Ejecutivo, por lo que los analistas consideran que se ha convertido en un mecanismo de «control social».
El régimen de emergencia contempla tanto la suspensión de derechos como la inviolabilidad de las comunicaciones y el derecho de defensa de los detenidos, y amplía la detención administrativa a 15 días.
Además, se han reformado leyes para permitir procesos penales masivos y colectivos por parte de grupos de pandillas, entre otras acciones legales.
3. Denuncias de violaciones y muertes en las cárceles
En el contexto de este régimen, las organizaciones humanitarias han registrado al menos 6.889 denuncias de víctimas de violaciones de derechos humanos, con detenciones arbitrarias en el 98% de los casos, vinculándose a agentes policiales con el 75% de los abusos.
Bukele ha admitido que en estas detenciones masivas, que han llevado al país a tener más de 107.000 presos en sus cárceles, hay al menos 8.000 «inocentes», pero siguen atados a procesos penales pese a tener libertad condicional.
4. Apoyo de la población
Casi el 85% de la población apoya la continuidad de la medida, según revelan varias encuestas, y poco más del 10% no está a favor de la continuación del régimen de emergencia.
Además, el régimen de excepción ha llevado a que la aprobación de Bukele alcance el 91,9% a finales de 2025, superior al 85,2% registrado a mediados de ese año, según una encuesta de la Unidad de Investigación del medio La Prensa Gráfica (LPG Data).
Según la publicación, esta aprobación está «impulsada principalmente por una mayor seguridad».
5. Posibles crímenes contra la humanidad
Un informe difundido recientemente señala que, en el marco de este régimen, se cometieron violaciones de derechos humanos que «podrían constituir crímenes de lesa humanidad».
El documento, presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Naciones Unidas, fue elaborado por el Grupo Internacional de Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos en el marco del Estado de Excepción en El Salvador (GIPES).
El presidente Bukele criticó dicho informe y, según dijo, «exige al Estado de El Salvador la liberación del 100% de los pandilleros capturados desde el inicio del régimen de emergencia», aunque el informe no pide la liberación de todos los detenidos, sino más bien «establecer mecanismos excepcionales para liberar a miles de personas detenidas sin pruebas».


