La noche del 23 al 24 de junio no es una fecha cualquiera para millones de católicos. Entre hogueras, reuniones familiares y tradiciones populares, la Iglesia celebra la nacimiento de san juan bautistauna de las pocas figuras santas cuyo se conmemora el nacimiento en el calendario litúrgico.
Según la cadena católica EWTN, mientras la mayoría de las festividades de los santos recuerdan el día de su muerte, la celebración de San Juan Bautista es dedicado a su nacimiento, por su papel fundamental en la historia cristiana.
San Juan Bautista era hijo de Zacarías e Isabel, pariente de la Virgen María, y dedicó su vida a preparar el camino para la llegada de Jesucristo. Por ello la tradición cristiana lo conoce como el Precursor, el profeta que anunció la llegada del Mesías.
EWTN recuerda que la historia de Juan comenzó incluso antes de que él naciera. El Evangelio de San Lucas relata que el arcángel Gabriel anunció a Zacarías que su esposa Isabel tendría un hijo a pesar de su avanzada edad. Posteriormente, durante la visita de María a Isabel, el niño que llevaba en su vientre saltó de alegría al escuchar el saludo de la futura madre de Jesús.
La Iglesia celebra exactamente la Natividad de San Juan Bautista seis meses antes de Navidad, siguiendo el relato bíblico que indica que Isabel estaba embarazada de seis meses cuando recibió la visita de María.
¿Por qué se encienden hogueras?
Según EWTN, una de las tradiciones más conocidas de esta festividad son las hogueras, que simbolizan la luz que Juan Bautista trajo al mundo al anunciar la llegada de Cristo.
Según el Instituto Hispánico de Murcia, la fiesta coincide también con las celebraciones vinculadas al solsticio de verano, el momento en el que el Sol alcanza su punto más alto en el hemisferio norte y marca el inicio de esta estación.



