Activistas de Greenpeace han exhibido este jueves en Madrid (España) una pancarta en la que aparece el rostro del presidente estadounidense, Donald Trump, vomitando petróleo, en una acción con la que la organización ecologista pide el abandono de los combustibles fósiles y acelerar la transición hacia las renovables.
La protesta coincide con los días previos a la primera Conferencia Internacional sobre la transición hacia los combustibles fósiles, que se celebrará desde mañana y hasta el 29 de abril en Santa Marta (Colombia) con la participación de más de 50 gobiernos, entre ellos el español.
En un comunicado, la organización ecologista explicó que la pancarta pretende denunciar que los combustibles fósiles están vinculados a «la guerra, la contaminación y el cambio climático», al tiempo que pide al Ejecutivo español que asuma un papel de liderazgo en la construcción de una hoja de ruta energética libre de petróleo, gas y carbón.
«Desde Greenpeace exigimos a nuestros líderes que lideren la transición energética hacia un sistema suficiente, eficiente y 100% renovable en España y Portugal para ser soberanos sobre nuestra propia energía y abandonar definitivamente la dependencia de los combustibles fósiles», afirmó la organización.
La entidad ha subrayado que estas fuentes de energía -gas, carbón y petróleo- generan contaminación atmosférica en las ciudades de todo el mundo y constituyen «la principal causa del cambio climático», al que atribuye fenómenos extremos cada vez más destructivos como inundaciones, incendios, olas de calor y sequías.
La organización ecologista ha encuadrado la protesta en un momento que considera clave para impulsar compromisos internacionales concretos hacia una economía descarbonizada.
En su opinión, la conferencia de Santa Marta puede convertirse en un punto de inflexión para avanzar en el abandono definitivo de los combustibles fósiles y reducir la dependencia energética de actores externos.



