La Organización Mundial de Sanidad Animal (WHOSA) advirtió este miércoles que salud animal recibe apenas el 0,6% del gasto mundial en salud y advirtió que los recortes presupuestarios dejan al mundo expuesto a enfermedades transfronterizas, inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.
Mientras los presupuestos de defensa se disparan a 2,9 billones de dólares, el mundo no invierte en salud animal, a pesar de la creciente evidencia de que el costo de la inacción excede con creces el de la prevención, señala la WHOA en su informe anual El estado de la salud animal en el mundo.
«Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia zoosanitaria de un país representa una vulnerabilidad para todos”, afirmó la presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la WHOA, Susana Pombo.
La asistencia sanitaria mundial cayó a unos 39.100 millones de dólares en 2025, de los cuales menos del 2,5% se destina a la salud animal.
El documento, difundido en el marco de la 93ª Sesión General de la WHOA, con sede en París, señala que las enfermedades animales destruyen cada año más del 20% de la producción ganadera mundial, con impactos especialmente severos en los países de ingresos bajos y medios, donde la salud animal es clave para la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia económica.
El informe, la única evaluación global anual de tendencias, riesgos y desafíos en materia de salud animal, dice que los sistemas de vigilancia sanitaria y veterinaria siguen sin contar con fondos suficientes, lo que limita la detección temprana y la capacidad de respuesta a los brotes epidémicos, además de dificultar el mantenimiento de los estándares de bienestar animal.
En este contexto, la organización señaló que fortalecer los sistemas de sanidad animal, con recursos muy limitados, sigue siendo una prioridad por su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos.
Los autores del documento destacan que adaptar los servicios veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares al año, menos del 0,05% de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas al Covid-19 en 2020.
«La pandemia de Covid-19 puso de relieve la importancia de invertir más en prevención y en el enfoque ‘Una sola salud'», afirmó la directora general de la WHOA, Emmanuelle Soubeyran.
Añadió que esta perspectiva «seguirá siendo sólo una aspiración hasta que la salud animal esté realmente integrada en la planificación y las inversiones de cara a la próxima crisis».
Más brotes
El informe también destaca el avance de varias enfermedades transfronterizas. Entre 2025 y 2026, se notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar altamente patógena en 64 países y territorios, con la pérdida o el sacrificio de más de 140 millones de aves de corral.
Asimismo, la fiebre aftosa registró brotes sin precedentes en el sur de África y reapareció en Europa, mientras que la peste porcina africana continúa propagándose.
La propagación del gusano barrenador, una mosca parásita que devora tejidos vivos, también causa creciente preocupación en Centroamérica y amenaza con extenderse hacia el norte.
Impacto en los humanos
La WHOA recordó que el 75% de enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen origen animal, lo que convierte a los sistemas de salud animal en la primera línea de defensa contra futuras pandemias.
Insistió en que estos sistemas muestran signos de debilitamiento: el 18% de los países evaluados registraron una reducción de su capacidad veterinaria y el 22% una caída del personal paraprofesional.
Se desconoce el origen del brote de hantavirus.
El epidemiólogo veterinario senior de la WHOA, Paolo Tizzani, señaló que la presión sobre las redes de vigilancia y respuesta de emergencia está aumentando, especialmente en las regiones más expuestas a riesgos para la salud animal.
«Cuando los servicios veterinarios carecen de recursos suficientes, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más ampliamente y son más costosas de contener», afirmó.
Con base en evaluaciones realizadas en 54 países y territorios, la WHOA estima que sería necesario aumentar en promedio un 52% los presupuestos de los servicios veterinarios para cubrir adecuadamente sus costos operativos.
La agencia instó a los gobiernos a aumentar la financiación para la salud animal e integrarla en estrategias más amplias de salud pública, economía y seguridad, además de pedir a las instituciones financieras y al sector privado que consideren esta área como una inversión estratégica de alto impacto.



