Raquel Peña Lo dice muy bien: es con el presidente Luis Abinader que la economía regional tome forma. Tus proyectos de inversión lo implican. Son portadores del enfoque contenido en la «nueva geografía económica (NGE)», evangelizada por Paul Krugman, premio Nobel en 2008. Coherente con la estrategia de desarrollo regional endógeno del planificador Sergio Boisier.
Región según la ley 345-22 es cualquier delimitación territorial modelada geográfica e históricamente. Que tiene sus propios recursos distintivos, riquezas naturales, identidades socioculturales y sentido de pertenencia. Comunidades con memoria colectiva y fuerzas vivas influyentes.
La región se refuerza cuando se diseñan proyectos estructurantes para determinar el rumbo de extensos territorios de una geografía. Con capacidad de desplegarse en grandes áreas e internacionalizarse en la economía global.
Él plan de inversiones de san juan sumado a los circunvalaciones concurrentes de Baní y Azua, son coherentes con el desarrollo de Cabo Rojo-Pedernales. Megaproyectos de alianza público-privada (APP), con enfoque regional. Similar a la Carretera del Ámbar y Punta Bergantín. Asimismo, el Puerto Termoeléctrico de Manzanillo-Central y el casi terminado libramiento de Navarrete, Santiago.
el efectivo Plan San Juan (Decreto 54-22) es una gran apuesta a favor de la Región del Valle (San Juan, Elías Piña y Azua). Que diversifique la matriz productiva; Asimismo, promueve la productividad de cultivos orientados a la exportación, la generación de artículos de mayor valor agregado y canaliza recursos frescos para la incubación sustentable hacia el sector privado.
Asimismo, la conectividad que Carretera ámbar Sumado al potencial de la Vía Expresa Central del Cibao conectada con el Aeropuerto Internacional del Cibao (AIC), constituyen intervenciones integradoras.
El desarrollo sostenible requiere redes regionales articuladas de circunvalaciones, puentes, distribuidores viales y corredores logísticos. Que brinden mayor integración entre provincias y conexión eficiente con puertos, aeropuertos, zonas francas, universidades, parques agroindustriales y centros turísticos.
Destacamos el puerto de Manzanillo y la generación de energía descentralizada. Ambos proyectos aportan piezas que eran necesarias para lograr una centralidad regional del noroeste, articulada estratégicamente a nivel internacional. Que multipliquen las ventajas del microclima y territorios agrícolas privilegiados para la producción agrícola con vocación exportadora; comercio transfronterizo y turismo inclusivo.
Iniciativas que requieran organizar consejos socioempresariales provinciales y regionales. Espacios de consenso públicos, privados y comunitarios; facilitar la inversión privada y crear capital social para el bien común.
Hoy es necesario articular una nueva geografía económica. Es hora de abordar intelectual y organizativamente eso: las regiones individuales de planificación y desarrollo. ¡San Juan está en ello!



