
Hay una escena que se repite en miles de hogares alrededor del mundo: la mamá programa la cita con el dentista de cada niño, compra el cepillo adecuado para cada edad, asegúrate de que nadie se duerma sin cepillarseSiga las instrucciones del dentista para la familia. Él organiza y supervisa todo. Y, sin embargo, cuando se le pregunta cuándo fue la última vez que visitó al dentista, la respuesta suele ir acompañada de una sonrisa tímida y un “«No he estado en mucho tiempo».



