Aunque el Evaluación del Desempeño Docente (EDD) dio un promedio general de 85,4 puntosel peor resultado se presentó en el componente del Ejercicio de Desempeño Profesional (ERP) donde el 58,4% obtuvo un resultado insuficiente y el 16,7% obtuvo un resultado regular. Mientras tanto, el 14,6% alcanzó el nivel bueno y sólo el 10,2% se situó entre competente y sobresaliente.
El ERP evalúa la capacidad de los docentes para aplicar sus conocimientos y habilidades para resolver situaciones específicas de su práctica.
El EDD llamó 122.919 docentes del sistema preuniversitario público, de los cuales 112.778 completaron todas las etapas, para una cobertura del 91,75%. La evaluación generó 109.338 calificaciones finales válidas.
El resultado general arrojó que el 22% de los participantes se ubicaron en los niveles insuficiente o regular; el 42,3%, bueno o muy bueno; y el 35,7%, competente o sobresaliente.
Figuras
La inversión que se hizo en el EDD fue de RD$493.9 millones.
El análisis del ERP incluyó a 109.338 evaluados, de los cuales 74.570 corresponden a docentes y 34.768 a otros cargos docentes.
Los participantes clasificados en otros puestos presentan una media de 74,95 puntos y los docentes 62,46.
El ERP tuvo una calificación de 50 puntos para el personal directivo, técnicos de coordinación y dirección y 20 puntos para los docentes de aula. En tanto, 35 puntos por observación de clase y 15 por planificación.
Observación en el aula
Este componente del EDD se aplicó a 74.570 maestroscon una medida que alcanzó los 89,27 puntos.
Del total evaluados, 31.376, equivalente al 42,1%, se ubicaron en sobresaliente, seguido de 15.464 docentes, correspondientes al 20,7%, ubicados en competente y 4.909 en muy bueno para el 6,6%.
Asimismo, 10.592 docentes (14,2%) fueron clasificados como buenos, 7.405 (9,9%) como insuficientes y 4.824, como regulares (6,5%).
Los profesores de educación secundaria técnico profesional Alcanzaron una media de 91,94 puntos, seguidos por los de educación física, con 90,25 puntos, y los de inglés, con 90,12 puntos.
Los docentes de educación infantil obtuvieron una media de 89,97 puntos y los de educación primaria, 89,66 puntos. Quienes tienen estudios secundarios en Arte registran 88,59 puntos.
Los promedios más bajos corresponden a los docentes de educación especial con discapacidad auditiva, con 81,43 puntos; docentes vinculados a la pluridiscapacidad, docentes itinerantes, espacios de apoyo y aulas de recurso, con 82,83 puntos; y los de educación de jóvenes y adultos, con 82,98 puntos.
Planificación
En cuanto a los resultados de la evaluación en planificación educativa, aplicada a los 74.570 docentes, arrojan un promedio general de 86,57 puntos.
La categoría sobresaliente tiene la mayor proporción, con 24.079 docentes equivalentes (32,3%), seguida de la competente, con 16.833 docentes (22,6%) y 10.339 docentes fueron clasificados como muy buenos (13,9%). Mientras que 6.987 (9,4%) fueron catalogados como buenos, 5.095 (6,8%) como regulares y 11.237 (15,1%) como insuficientes.
Considerando los grupos con mayor tamaño muestral, la proporción ubicada en destacado es 40,8% en Inglés, 39,1% en secundaria técnico vocacional, 33,4% en primaria, 33,2% en secundaria en Arte, 32,7% en educación inicial y 31,4% en educación física.
Mientras tanto, las mayores proporciones de insuficiencia se observan en pluridiscapacidad y servicios de apoyo, con un 30,6%; educación de jóvenes y adultos, con 25,3%; y francés, con un 20,0%.
Por niveles
En educación primaria, que constituye el grupo más numeroso (34.663 docentes en total), las categorías con mayor representación son buena (25,4%) y muy buena (23,9%), competente (20,8%), sobresaliente (6,6%), insuficiente y media (23,3%).
En educación secundaria la distribución fue similar. Con 18.180 docentes evaluados, el 24,5% se encuentra bien, el 23,4% muy bien y el 23,1% competente, el 4,1% y el 24,9% entre insuficiente y regular.
Por experiencia
El grupo más numeroso de docentes evaluados corresponde a los que tienen entre 6 y 10 años de experiencia, con 32.002 participantes, equivalente al 29,3% del total. Le siguen los que tienen entre 1 y 5 años, con un 27,4%, y los que tienen entre 11 y 15 años, con un 21,1%.
En total, el 77,8% de los evaluados cuenta con hasta 15 años de experiencia profesional, lo que equivale aproximadamente a ocho de cada diez participantes.
A partir de los 16 años se observa un descenso progresivo en el número de participantes. El 10,4% tiene entre 16 y 20 años de experiencia y el 7,8% entre 21 y 25 años. El 3,5% tiene entre 26 y 30 años y el 0,5% tiene más de 30 años de ejercicio profesional.
En cuanto a la calificación según años de experiencia, el grupo de 1 a 5 años tiene la media más alta, con 87,72 puntos, seguido del grupo de 6 a 10 años, con 86,30.
A partir de ahí la puntuación media disminuye. El grupo de 11 a 15 años registra 84,12 puntos, mientras que el grupo de 16 a 20 años alcanza 82,93.
En los grupos más experimentados se observa una reducida variación de las medias, con 82,50 puntos para aquellos entre 21 y 25 años, 82,90 para personas entre 26 y 30 años y 82,30 para mayores de 30 años.
«Este patrón no debe interpretarse directamente como evidencia de que una mayor experiencia profesional produce un menor desempeño. Las diferencias observadas pueden estar asociadas con la composición de los grupos en otras variables relacionadas con el desempeño», señala la EDD.
Recomendaciones
El informe de la EDD establece varias recomendaciones para mejorar los resultados del desempeño docente, como diseñar programas de formación con acciones diferenciadas. Por ejemplo, para grupos con predominio de Competentes y Sobresalientes, se debe dar prioridad a estrategias de consolidación, tutorías, intercambio de buenas prácticas, liderazgo pedagógico y comunidades de aprendizaje.
Mientras que en los grupos con mayor concentración en regular e insuficiente, los planes se ejecutan con base en el análisis de competencias, indicadores, dimensiones y evidencias específicas que explican los resultados.
Asimismo, el desarrollo profesional debe incorporar rutas diferenciadas para distintos momentos de la carrera docente, pero sin utilizar los años de servicio como criterio único de asignación. Para los docentes nuevos se debe fortalecer la coordinación entre la inducción, el apoyo y la formación continua. Mientras que para aquellos con mayor experiencia, se recomienda profundizar en programas de actualización y renovación profesional vinculados a las brechas identificadas en la evaluación, especialmente
Se sugiere que el ERP sea sometido a un análisis específico de contenidos, competencias, situaciones profesionales y comportamiento por puesto, particularmente en los grupos donde se concentran puntuaciones más bajas.
Mientras que la observación en el aula debe utilizarse como base para el acompañamiento situado, la retroalimentación pedagógica y el aprendizaje entre pares. Mientras que la planificación debe analizarse para determinar dónde se concentran las principales necesidades: propósitos, competencias, contenidos, estrategias, actividades, recursos o evaluación.


