Madrid.- EFE
La XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid se inauguró ayer miércoles con una gala en el Teatro Real que fue un canto a la diversidad de la región, a la fuerza de 22 países que cooperan a pesar de las diferencias y cuyo desafío es responder con «una voz armónica» y una «esperanza compartida» a los desafíos y la incertidumbre actuales.
A su llegada al Teatro Real de Madrid, los asistentes a la cumbre fueron recibidos por los reyes de España, Felipe VI y Letizia; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand.
Subdirectores.-
Al teatro acudieron los líderes de los países representados al más alto nivel en la cumbre (Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal y República Dominicana), todos excepto el presidente argentino, Javier Milei, que no estará en la cena ofrecida por los reyes en el Palacio Real pero participará en el pleno de este jueves, según la agenda difundida por su despacho.
Al inicio del acto se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente de tren de hace una semana en Urda (centro de España), que causó 69 muertos y más de 200 heridos.
Una orquesta de jóvenes músicos iberoamericanos, dirigida por el venezolano Gustavo Dudamel, abrió el acto con la interpretación de ‘Danzón nº 2’, de Arturo Márquez.
Presentada por las actrices Aitana Sánchez-Gijón y Juana Acosta, que destacaron la diversidad de la región y Madrid como punto de encuentro, la gala enalteció el lema de la cumbre, ‘Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos lo proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo.’
En la misma línea, Allamand defendió «el orden multilateral basado en reglas» y la cooperación entre países para afrontar los retos de estos «tiempos convulsos».
Afirmó que «el alma de la comunidad iberoamericana» es lo contrario «de un mundo arbitrado por la fuerza» y que el espíritu de estas cumbres, que se celebran desde 1991, «resuena hoy con más fuerza que nunca».
«Sólo codo a codo podremos enfrentar fenómenos como el cambio climático, el crimen organizado transnacional y las olas migratorias», remarcó el Secretario General Iberoamericano. Miguel Poveda y Eva Yerbabuena trajeron la emoción con una sentida actuación en homenaje a Federico García-Lorca, el poeta universal.
Artistas universales como Rosalía, Shakira, Frida Kahlo y José Saramago sirvieron a Sánchez en su discurso para resaltar la rica diversidad de la región y llamar a fortalecer aún más los vínculos de la comunidad iberoamericana y sus vínculos con terceros países, por encima de cualquier diferencia o situación.
Ahora mismo se están cuestionando las reglas internacionales y muchos países están llegando a la conclusión de que, para protegerse, deben cerrarse, «cerrar fronteras, levantar barreras, reducir la cooperación y ver al resto del mundo como una amenaza, como un riesgo en lugar de como una oportunidad», remarcó Sánchez. En su opinión, lo que hay que hacer es todo lo contrario, abrirse, construir alianzas, “y frente a quienes alimentan la guerra, ser sembradores de paz”.
«España siempre estará ahí», concluyó para dar paso a la actuación del uruguayo Jorge Drexler y la interpretación del portugués Carminho de ‘Tonada de Luna’ en español y ‘Lua lua lua’ en portugués.
Habla en rey.-
Finalmente, el Rey Felipe VI declaró inaugurada la cumbre con un llamamiento a seguir apoyando a la Comunidad Iberoamericana de Naciones y su sistema de cumbres como ejemplo de entendimiento y cooperación y contrapunto a las tensiones y rivalidades, y a poder responder a los desafíos con «una sola voz armoniosa» en lugar de hacerlo como «22 voces disonantes».
Y destacó la cumbre de Madrid como una oportunidad para seguir proclamando el compromiso de los iberoamericanos con «la palabra, el diálogo, la igualdad, el respeto a las normas, la escucha de las minorías, la ciencia, el emprendimiento y la innovación».


