El Papa pidió ayer domingo «no resignarse» a la «cultura del abuso y la injusticia» durante su visita a una parroquia de Ostia, en las afueras de Roma, donde denunció que las organizaciones criminales y la violencia están ganando terreno entre los jóvenes y adolescentes.
León XIV, quien también es obispo de Roma, se trasladó a esta localidad costera para realizar su primera visita pastoral a una parroquia de su diócesis, donde celebró una misa ante la comunidad local.
En su homilía se refirió a la realidad social de Ostia y lamentó que la violencia “existe y duele” y está ganando terreno entre los jóvenes, «tal vez impulsado por el consumo de sustancias o por el trabajo de organizaciones criminales».
León XIV destacó que estas organizaciones «explotan a las personas involucrándolas en sus crímenes» para perseguir «intereses perversos con métodos ilegales e inmorales».
«No os resignéis a la cultura del abuso y de la injusticia. Al contrario, difundid el respeto y la concordia, empezando por el desmantelamiento de las lenguas», afirmó.
En este sentido, el pontífice estadounidense de nacionalidad peruana pidió a la comunidad parroquial y a otras organizaciones invertir energías y recursos en la educación, especialmente de los niños y jóvenes.
Durante su intervención recordó que hace 110 años, en plena Primera Guerra Mundial, Benedicto XV Dedicó esta parroquia a la Reina de la Paz como «un rayo de luz en el cielo plomizo de la guerra».
“Lamentablemente, muchos nubarrones oscurecen todavía el mundo, con la difusión de lógicas contrarias al Evangelio, que exaltan la supremacía del más fuerte, alientan la arrogancia y alimentan la seducción de la victoria a cualquier precio, sordos al grito de los que sufren”, afirmó.
También hizo un llamado a oponerse a esta deriva con la “fuerza desarmadora de la mansedumbre”.



