
Por muy civilizado que parezca el país o por mucho que exporte, la economía crece de manera impresionante y los inversores confían al cien por cien en el sistema legal si en cualquier caso un experto universalmente reconocido en seguridad vial afirma, tras su primera impresión de la realidad en los espacios públicos de la capital de la República, que los dominicanos viven y parecen ya acostumbrados a una de las peores situaciones de tráfico del mundo.



