Madrid. La ola de calor que afecta a España desde el pasado fin de semana, que provocó un muerto en Almería y registró máximas de 45 grados en Córdoba, ambas localidades del sur del país, comenzó a amainar ligeramente este miércoles.
Termómetros, según explica la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), disminuyó ligeramente este miércoles en el oeste peninsular -aunque no se produjo un descenso generalizado en el resto del país- debido a la llegada de masas de aire más frías de carácter atlántico.
El excesivo calor provocó la tarde de este martes la muerte de un hombre de 68 años en Almería tras ser atendido por los servicios de urgencia, según han confirmado fuentes sanitarias.
Se trata de la primera y de momento única víctima mortal provocada por las altas temperaturas en España tras varios días de intenso calor, especialmente en Andalucía y en puntos del norte como Tama (en la norteña región de Cantabria), donde el martes se alcanzaron los 43,7 grados, valor que se convirtió en la temperatura más alta registrada en esta región desde que se tienen registros.
De hecho, Cantabria amaneció este miércoles con aviso rojo (peligro extraordinario) por temperaturas de 40 grados.
En el País Vasco (norte), otro de los puntos más afectados por las altas temperaturas, se volvieron a superar los 40 grados durante la jornada de hoy, especialmente en Vizcaya y Guipúzcoa, ambas en aviso rojo este miércoles, con el municipio vizcaíno de Múgica a la cabeza con 41,4 grados.
Se pusieron en alerta naranja (peligro importante) las regiones de Asturias, Navarra, La Rioja, Castilla y León, Aragón, Madrid, Extremadura, Cataluña y Castilla-La Mancha.
En el sur, Andalucía, después de que Córdoba alcanzara ayer los 45 grados, sólo Jaén mantuvo la alerta naranja.
Tras este ligero alivio, será este jueves cuando España experimente un descenso generalizado de temperatura, «notable en el oeste y centro peninsular y más suave en el noreste, el área mediterránea y Baleares», tanto en las temperaturas máximas como en las mínimas, explicó la Aemet.
Con este fuerte descenso en casi toda España «se acabará la ola de calor», aunque aún persistirá un ambiente muy cálido en zonas del noreste peninsular y en Baleares, en el Mediterráneo.
Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el calor que se mantendrá durante las próximas dos semanas aún podría considerarse una ola que afectará también a más países europeos.
Los pasados 22 y 23 de junio fueron los más cálidos registrados en España para este mes desde al menos 1950, según los datos provisionales revelados por la Agencia Estatal de Meteorología.



