El director del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE), Luis Cartagena, informó recientemente que este servicio ha generado ahorros por más de RD$21,500 millones a las familias dominicanas desde su lanzamiento en octubre de 2023.
Pocas políticas públicas implementadas en las últimas décadas exhiben un impacto social tan amplio y profundo como la TRAE. Su alcance trasciende con creces la prestación de un servicio de transporte: constituye una poderosa herramienta para la inclusión, la equidad social y el fortalecimiento educativo.
La transversalidad, entendida como la capacidad de una iniciativa de incidir simultáneamente en diversos ámbitos de la vida social, encuentra en este programa una expresión ejemplar. Si bien su propósito inmediato es garantizar el traslado seguro de los estudiantes a los centros educativos, sus efectos positivos se extienden a múltiples dimensiones del bienestar familiar y el desarrollo nacional.
En primer lugar, el El ahorro económico es extraordinario. Más de RD$21,500 millones han quedado en los bolsillos de las familias que envían a sus hijos a las escuelas públicas. Se trata de recursos que ya no deberían utilizarse para el transporte diario y pueden invertirse en alimentación, salud, vestimenta, mejoras en el hogar, recreación u otras necesidades esenciales.
El impacto de TRAE va mucho más allá de lo económico. El programa brinda tranquilidad y seguridad a miles de padres y madres que saben que sus hijos son transportados al colegio en condiciones adecuadas, bajo supervisión y con menores riesgos en la vía pública. Esta paz familiar constituye también un importante beneficio social.
Además, El transporte escolar contribuye a mejorar la asistencia y puntualidad de los estudiantesdos factores estrechamente ligados al rendimiento académico. Menos ausencias y tardanzas significan mayores oportunidades de aprendizaje y reducen riesgos como la repetición y el abandono escolar.
De esta manera, la TRAE se convierte también en una herramienta para fortalecer la calidad educativa. Cuando un estudiante llega a tiempo a la escuela y puede asistir a clases con regularidad, aumentan sus posibilidades de aprovechar al máximo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Los beneficiarios del programa pertenecen a los sectores de menores ingresos, por lo que el TRAE contribuye a reducir las desigualdades, promover una mayor movilidad social y ampliar oportunidades.
Cada estudiante que permanece en las aulas gracias a mejores condiciones de acceso a la educación representa una inversión en el futuro del país.
Junto con la alimentación escolar, la ampliación de la cobertura educativa y las mejoras realizadas en la infraestructura de los centros educativos, la TRAE forma parte de un conjunto de políticas que están fortaleciendo el sistema educativo dominicano desde una perspectiva integral.
A veces las grandes transformaciones sociales no llegan a través de medidas espectaculares, sino de soluciones concretas que mejoran la vida cotidiana de las personas. La TRAE es una de ellas.
Su impacto económico, educativo y social demuestra que invertir en el acceso efectivo a la educación es también invertir en inclusión, equidad y desarrollo nacional.
Más que transportar estudiantes, la TRAE transporta oportunidades, lo cual está en el centro de la estrategia que desarrollan las autoridades a nivel educativo.
Lo estás haciendo muy bien, sigue adelante.



