spot_img
26.8 C
Santo Domingo
martes, agosto 18, 2026
spot_img

La encrucijada colombiana

Deberías Leer

Pocas veces ha habido un proceso electoral en esta parte del mundo en el que la polarización/opción izquierda-derecha sea tan clara. En el que las posibilidades de triunfo de uno u otro son tan claras. Quizás sea una demostración clara de que, fundamentalmente y en otros sentidos, el enfrentamiento entre estas dos opciones ha estado presente en la sociedad colombiana durante décadas y en última instancia ha determinado que, siendo Colombia un país de extraordinario potencial, se mantiene con tantas cargas sociales y políticas. Será una lucha entre un candidato que profundizaría un proceso que tiende a aprovechar ese potencial y otro que lo hundiría en un caos que profundizaría esas cargas.

Hay señales de acciones fraudulentas A esta victoria contribuirían, entre otros, las diferencias entre los registros de electores y mesas inicialmente validados y los números tanto de electores como de mesas registrados posteriormente. No se puede demostrar que estas diferencias se expresaran en votos favorables a la derecha, pero su historial tendería a favorecer objetiva y subjetivamente a esa fuerza. Como suma, falsa o no, los votos obtenidos por el candidato de extrema derecha Uribe y Abelardo de la Espriella alcanzan el 50%, frente al 41% de Cepeda.

En situaciones de polarización extrema, un sector importante de la población no expresa públicamente sus preferencias, especialmente aquellos proclives a posiciones conservadoras, circunstancia difícil de registrar en las encuestas. Estos factores explicarían este sorprendente resultado. El candidato de derecha insiste en su discurso vulgar y simplista. Por su parte, Cepeda es el candidato de una izquierda que ha sabido comunicarse con el país real, como lo demuestra su alto voto en esta primera vuelta y el hecho concreto de que la población votó por el gobierno que tiene importantes logros sociales.

Tiene ante sí un contexto internacional desfavorable, y un sector que se autodenomina de izquierda que le ha hecho mucho daño a un gobierno verdaderamente de izquierda: las llamadas guerrillas irredentistas que mantienen prácticas esencialmente criminales, como él mismo las describe. petro. En ese sentido, más que un discurso, tiene que desarrollar un relato coherente respecto de de dónde viene y qué propone. Difícil, pero necesario. Básico. Dice que quiere crear un gobierno en un sistema “capitalista, pero equitativo”, un atisbo de una historia aún no registrada en la izquierda ni necesariamente única que sería bueno para desarrollar su esencia y sus matices.

Como acción política concreta, debe buscar el voto de los diversos sectores, muchos de ellos no de izquierda, pero que rechazan las posiciones estrechas de una derecha acostumbrada a recurrir a las peores artes para mantener sus privilegios. También debe ser capaz no sólo de llegar a acuerdos, sino de cumplirlos si obtiene el poder. Y el resultado de la actual encrucijada electoral en Colombia es clave para la izquierda en sentido general, situación que demuestra una vez más la complejidad del mundo actual. Allí, como en otros lugares, con un discurso sencillo, vulgar, estridente y basado en crudas mentiras, un candidato triunfa, mientras que en otros lugares algunos lo logran sin discurso ni propuestas.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias