La inédita decisión del surcoreano Kim Min Hyung de negarse a realizar tanto el servicio militar obligatorio en el país asiático como un trabajo alternativo que se percibe como un castigo oculto podría costarle un año y medio de prisióna quien ha decidido enfrentar por sus ideales pacifistas.
«Si estalla una guerra y nadie viene a pelearla, esa guerra no se puede llevar a cabo», resumió a Efe este objetor de conciencia de 28 años, ante un sistema del que ni siquiera las superestrellas mundiales están libres. k-pop como BTS.
Todos los hombres surcoreanos físicamente capacitados deben elegir entre completar 18 meses de servicio militar o pasar tres años trabajando en una prisión y un internado.
Kim formalizó su rechazo el 23 de febrero al no presentarse a las filas, convirtiéndose en el primer surcoreano en negarse por objeción de conciencia. Sólo 12 personas, todas Testigos de Jehová y por motivos religiosos.hasta ahora han rechazado ambas alternativas en un país que técnicamente todavía está en guerra con Pyongyang.
«El actual sistema de servicios alternativos no es un espacio donde se puedan preservar las convicciones pacifistas», afirmó Kim, denunciando que en realidad se trata de un «castigo sustitutivo».
Corea del Sur implementó en 2020 el llamado servicio alternativo, y en 2025 entró en vigor una reforma que permite volver a llamar a filas incluso a quienes ya han cumplido una pena de prisión por negarse a alistarse, abriendo la puerta a una espiral de nuevas sanciones.



