En los años ochenta fuimos invitados, como patólogos forenses, a participar en un seminario organizado por la Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de EE. UU.ubicado en Washington DC
Le correspondió abrir el evento a un renombrado patólogo que, a sus ochenta y cinco años, seguía activo en la práctica forense. Entre los asistentes surgió una pregunta dirigida al ponente, y fue la siguiente: ¿Cuáles son los requisitos que se deben cumplir para convertirse en un buen investigador forense?
Inmediatamente y sin dudarlo, el conferenciante respondió: “Una persona versada en todo y que le gusta investigar en detalle”.
Me imagino que si juan bosco Si te hubieran preguntado cuáles son las cualidades que deben adornar a un buen político profesional, probablemente responderías: “Ser honesto, sincero, capaz, versátil e identificado con los más nobles principios humanos universales”. ¿De dónde saco esa tesis póstuma? Respondo basándome en su modelo de vida, sus discursos, así como sus escritos.
A través del programa radial «Tribuna Democrástica», Juan Bosch expresó lo siguiente en la tarde del 23 de abril de 1970: «…en su editorial de hoy, el Listín Diario se queja de que aquí en toda nuestra historia no ha habido más que odio y sangre, muerte y destrucción. Pero sucede que el distinguido periodista que escribe esos editoriales cree que eso se debe a que los dominicanos somos proclives a odiar y matar, a resolver todos los problemas, como él dice, a través de la violencia. Y no es así. Nadie, en ningún lugar del mundo, mata o se deja matar por hacerlo, a menos que esté loco, y no hay poder humano que pueda convencerme de que nuestro país es un país de locos. Este distinguido periodista que escribe los editoriales de Listín no se da cuenta de lo que está pasando. Nunca ha pasado por la amarga experiencia de despertarse sin desayunar un trozo de plátano. sin tener carbónfósforos y puros para encender la estufa de tu casa; Nunca ha visto a sus hijos desnudos, sucios, flacos de hambre y, por tanto, no se da cuenta de que cuando el hombre vive sin incentivos y sin esperanza de mejorar, debilitado por la necesidad, acorralado por la miseria, sin un rayo de esperanza que lo atraviese, no le queda más remedio que actuar violentamente; y entonces algunos se unen a la policía, porque esa es la manera de mejorar su suerte… Este no es un problema del bien o del mal. No es cierto que las personas nazcan buenas o malas. El entorno en el que viven los hace buenos o malos…” ¿Mejor evidencia de un sociólogo?
Cierro con la visión histórica de Juan Bosch, el visionario político, siguiendo la Intervención militar estadounidense de 1965: «… en el momento de la invasión había más de cien millones de jóvenes en América… la lección que demostró al mundo entero que Estados Unidos no tiene ideología ni amigos… sólo tienen intereses, y su única política es defender esos intereses, pase lo que pase y caiga quien caiga.»


