Ginebra.- EFE
Los derechos humanos están sufriendo «un ataque a gran escala en todo el mundo», el Estado de derecho está siendo sustituido por el de la fuerza y, a menudo, quienes perpetran estos ataques son «quienes tienen el mayor poder», advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres.
En la inauguración este lunes de la primera sesión de 2026 del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que durará más de cinco semanas, Guterres subrayó que las libertades fundamentales «están siendo socavadas de forma deliberada, estratégica y, en ocasiones, incluso con orgullo». «Vivimos en un mundo en el que el sufrimiento masivo se justifica con excusas, en el que se utiliza a los seres humanos como moneda de cambio y en el que el derecho internacional se considera una mera molestia», lamentó en un Consejo del que Estados Unidos, Israel y Nicaragua se retiraron el año pasado.
Guterres puso como ejemplos la guerra en Ucrania, de la que este martes se cumplen cuatro años, con «más de 15.000 civiles asesinados», y la situación en los Territorios Palestinos Ocupados, «con flagrantes violaciones de los derechos humanos, la dignidad y el derecho internacional».
La crisis de derechos humanos va acompañada de un colapso de la financiación humanitaria, una aceleración del “caos climático” y ataques crecientes contra periodistas y ONG, mientras “se restringen los derechos de las mujeres, se ignoran los derechos de los niños y se excluye a las personas con discapacidad”, declaró.
Ante las amenazas, afirmó, se deben defender los fundamentos de Naciones Unidas, incluida la Declaración de Derechos Humanos, aunque reconoció que el sistema necesita reformas.



